domingo, 20 de noviembre de 2016

Escort contra Romeo (capitulo 11)

Autor: Saiikeiilove
Pareja: Koyashige
Genero: Romance/lemon
Resumen: Kato Shigeaki es un chico normal cuyo deseo es el de enamorarse, pero una noche mientras intenta seducir a una mujer, aparece en su camino un misterioso chico bajo el seudónimo de "Romeo" que truncará todos sus planes..




Me sentía bastante nervioso, era mi primera vez en una firma de libros, sobre todo porque era la primera vez que escribía un libro... 

Habia sido algo realmente repentino; solo lo había escrito por mi, por desahogarme de alguna manera tras la marcha de Romeo, por demostrarle de algún modo que podía aspirar a algo más... pero jamas pensé, que ese libro realmente vería la luz.

Habia pasado horas escribiendo nuestra historia encerrado en la biblioteca, a escondidas... cada vez que tenia algo de tiempo libre, quedándome allí en el hotel más de una noche buscando algo de tranquilidad; bajo el mismo techo donde habían tenido lugar nuestros encuentros día tras día. Al principio jamas pensé en publicarlo; pero Massu y Tegoshi de algún modo me habían arrastrado a hacerlo tras descubrir mi "secreto", alegando que seria la mejor forma de "vengarme" de Romeo, pero realmente jamas lo vi como una venganza.

Pensé que jamas me llamarían de la editorial, por eso me atreví a presentarlo... hasta que me llamaron de la misma dándome la noticia; mi primer libro seria publicado. Claro que tuve que hacer un par de cambios en la historia; simplemente ocultar nuestros nombres reales y poner una clara advertencia "esta historia es solo ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia", así como cambiar mi nombre escribiéndolo en katakana, ocultando de ese modo mi verdadera identidad; justo como hizo Romeo. 

Me sentí realmente irónico cuando tuve que hacer aquello; pero no me importó. Yo sabia que aquella historia había sido real, y de algún modo, deseaba que Romeo llegase a leerla, a conocer todos mis sentimientos en aquel entonces; sentimientos que no pude confesarle. No, no lo tomaba como una venganza, más bien como una declaración tardía.  

-Eso jamas ocurrirá, él ya ni se acordará de mi...- me dije a mi mismo suspirando pesadamente.

-¿Decía algo sensei?- me sobresalté cuando el editor me llamó así, aun no me acostumbraba.

¡Yo seguía siendo yo! ni siquiera había dejado mi trabajo en el hotel... pocas eran las personas que sabían que yo, ese simple "botones", era el escritor de ese libro.

-Nada... solo estoy nervioso.- cierto; ver a toda esa gente que esperaba por mi para que firmar su ejemplar, me ponía muy nervioso. 

El editor sonrió, me dio una palmada en la espalda, y me hizo salir allí acompañándome hasta sentarnos en aquella mesa donde comenzaría a firmar aun en contra de mi voluntad, quería mantener mi anonimato por completo, aunque comenzaba a ser difícil. 

No es que el libro hubiera sido un gran éxito a mi parecer... pero según la editorial "no estaba mal para ser una temática homosexual en Japon y mi primer trabajo" todos decían que prometía como escritor... pero seguía faltandome confianza; esa que tuve una vez gracias a Romeo, la que me ayudó a escribir nuestra historia. 

Las horas pasaban; había bastante gente allí después de todo... era agotador. ¿Realmente servia para ese tipo de vida? que hubiera escrito un libro no quería decir nada, menos que fuera a convertirme en escritor para siempre.  Comenzaba a aburrirme, quería marcharme a casa... pero cuando todo mi interés comenzó a dejarme solo, me sobresalté al oír una voz conocida...

-Para Romeo, por favor.- una voz suave, amable... una voz que me hizo sentir como todo mi cuerpo temblaba, y una sola palabra "Romeo".

No me hizo falta mirarle, de hecho no quise hacerlo. Reconocí esas manos de inmediato, esa voz... y aunque supe quien era, quise creérmelo... así que en ese momento le miré. 

Romeo. ¿O debía decir Koyama Keiichiro? negué con la cabeza sin saber que decir, que hacer... mis manos temblaban, y él alzó sus gafas de sol dejándome ver su mirada. 

-Claro...- susurré apenas sin poder hablar, mis manos temblaban tanto como mi voz. 

¿Qué hacia él allí? ¡con mi libro! ¿es que lo había leído? ¿haba leído nuestra historia? jamas tomé aquello como una forma de llamar su atención aunque debía reconocer que durante un tiempo quise hacerlo... jamas pensé que mi libro llegaría a sus manos. 

Quise firmar, que se marchara cuanto antes... pero solo pude levantarme y huir de allí; así como había huido de él muchas veces antes, nada más conocernos. 

-¿Sensei esta bien?- oí al editor, pero no le hice caso, solo caminé rápidamente hasta detenerme en un pasillo donde solo se autorizaba al personal de la librería. 

-No puede ser... ¿por qué está él aqui?- me pregunté sin entender nada, ¡no queria verle! pero lo peor, es que realmente si que quería. 

-Shige... ¿podemos hablar?- todo mi cuerpo se tensó cuando le oí de nuevo; él me habia seguido... claro, debí suponer que haría eso. 

-No hay nada de que hablar.- no le miré, ¡no podía hacerlo! 

Él se mantuvo en silencio un momento, pero sabia que estaba allí; muy cerca de mi aunque guardando la distancia. Podía sentir su respiración, su aroma... aquel que tantas noches me había embriagado de placer  y de deseo... un año después, y me daba cuenta de que no le había olvidado; seguía enamorado de Romeo. 

-¿Como que no? me has usado para tu libro, creo que me lo debes ¿no?- no supe si se trató de una broma o no, él pareció querer reir, pero lo dijo serio.

-No es cierto... no he usado tu nombre real para la historia, tampoco el mio... y mucho menos... el de tu novia...- quise recalcarle eso; la historia supuestamente era ficción; no podía usar el nombre de Koyama Keiichiro, tampoco el de ella, no para la publicación, la verdad tan solo él y yo la sabíamos.

-Aun así... conozco esta historia tan bien como tu, y necesito que hablemos, Shige...- 

-Deja de llamarme asi...- 

-Necesito... explicarte tantas cosas...- se acercó a mi, y sus dedos se alzaron hasta mi mejilla, nuevamente me sentía acorralado por él. 

-No hay nada que explicar...- seguía sin poder mirarle; si lo hacia, caería ante él, una vez más.. 

-Esta noche daré un concierto, solo tienes que decir tu nombre, te dejaran pasar al back stage.. necesito que vayas... ese libro me ha contado una parte de la historia que yo no conocía, déjame que te cuente la que tu aun no conoces.- se separó de mi, solo un poco.  -déjame arreglar lo que tenia que haber arreglado un año atrás.- me quedé sin poder hablar en ese momento, justo cuando alcé mi mirada encontrándome con la suya..  

-No esperes que vaya.- le respondí frío.

 Ya sabia que él daría un concierto, era imposible no saberlo despues de conocer su verdadero nombre y ver toda aquella publicidad en la ciudad. Sonrió sutilmente, acarició mi mejilla, y se separó de mi. Pensé que me besaría... o en realidad fue lo que deseé que hiciera, pero solo se detuvo antes de volver doblar la esquina.

-Me alegro que al final persiguieras tu sueño.- aquellas palabras, esa sonrisa... todo me sobrepasó.

Bajé la mirada sintiéndome débil, temblando... si, había perseguido mi sueño, el de ser escritor.. ¿pero que pasaba con mi sueño de enamorarme? ¿todo había quedado en un libro? ¿no podía aspirar a más? en ese momento, volví a sentirme perdido, justo como un año atrás. 

-¿Y que hay... de mi sueño por ti... Romeo?- me pregunté a mi mismo, cubriendo mi rostro con mis manos tratando de no llorar.



*************************** 


Tras lo ocurrido, la firma de libros se vio suspendida. No podía seguir en ese lugar, había sido un error aceptar esa firma de libros. Quería seguir en el más absoluto anonimato, y ahora varias personas conocían mi rostro. 

Llegué a casa, cansado... seguía viviendo en el mismo lugar. ¿Por qué iba a cambiar mi vida tras publicar un libro? no quería que cambiara por ese motivo, si no por otro muy diferente. 

Alcancé el móvil y miré los mensajes; Massu y Tegoshi me habían escrito, ellos saldrían a beber un rato... en ese momento ni me lo pensé. Volví a coger mi chaqueta, y salí de casa, quería olvidarme de él, y por supuesto, no iría a verle a ningún estúpido concierto. 


************************************ 


Ambos me miraban con los ojos abiertos de par en par, atónitos. No había podido evitar contarles lo ocurrido con Romeo; como él había aparecido de nuevo, como me había invitado a su concierto... me sentía tan indignado, tan enfadado, que tenia que desahogarme de algún modo... y esa era ya mi cuarta cerveza.

-Tienes que ir.- 

-¿Perdón?- miré raro a Tegoshi cuando dijo aquello. 

-¡Digo que tienes que ir a verle!- seguí mirándole con ironía; ¿se había vuelto loco?

-No creo que sea buena idea... si Shige acude a él, volverá  a darle pie a que le persiga... y ese hombre solo volverá a estar aquí por unos días, se marchará de nuevo.- asentí a las palabras de Massu, ¡él si que era sensato!

-¡No, no no! ¡no digo que acuda para acostarse con él!- genial, ¿ahora hablaban de mi vida sexual? 

-Pero lo hará si acude.- ¡cada vez me sorprendía más! ¿así me veían? ¿tan débil ante Romeo? bebí un sorbo mas. 

-Lo que digo es que... Shige tiene la oportunidad perfecta de decirle a ese Romeo ¡las cosas bien dichas! de "vengarse" por lo que le hizo.- abrí los ojos más interesado en las palabras de Tegoshi, y Massu también pareció entender ese punto de vista.

-Ya veo a donde quieres llegar... das miedo Tegoshi.-

-¡Tegoshi tiene razón!- golpeé la mesa con la jarra de cerveza, y ambos me miraron. -¡acudiré al concierto! ¡aprovecharé que estemos a solas, y me armaré de valor para decirle todo lo que llevo guardado por un año! ¡y esta vez, yo le dejaré plantado a él!- en un momento, toda esa idea se formo en mi mente y Tegoshi la aplaudió encantado, en cambio Massu... no estaba tan conforme al parecer. 


-¿Pues a que esperas? ¡ve a verle! el concierto debe estar al empezar.- asentí, acabé de tomar el ultimo trago, y salí de allí dispuesto a ir a buscar a Romeo. 

Esta vez, tenia muchas cosas que decirle a la cara; no me dejaría amedrentar, no me dejaría seducir por él, y mucho menos huiría. 




Continuara...


Hola a las que aun seguís leyendo el fic, como siempre gracias por comentar.  Siento haber tardado una semana más de lo previsto en actualizar el fic a pesar de tener este capitulo escrito desde antes de irme de vacaciones, pero han ocurrido cosas personales con lo cual me ha sido imposible sacar algo de tiempo y ganas para corregirlo y subirlo antes. 

Solo queria decir que en este capitulo he tratado de explicar algo mejor todo el asunto del libro de Shige, y vuelvo a recalcar que la historia fue REAL (por si alguien comenta que al final fue un libro o algo asi..) A este fic solo le quedan un par de capitulos, pero creo que no podré actualizar tan seguido como me gustaría.. asi que a las que aun os interesa el fic, gracias por seguir esperando, ya sabeis que lo intentaré actualizar cuanto antes. 

Gracias de nuevo. 



martes, 1 de noviembre de 2016

Escort contra Romeo (capitulo 10)

Autor: Saiikeiilove
Pareja: Koyashige
Genero: Romance/lemon
Resumen: Kato Shigeaki es un chico normal cuyo deseo es el de enamorarse, pero una noche mientras intenta seducir a una mujer, aparece en su camino un misterioso chico bajo el seudónimo de "Romeo" que truncará todos sus planes..



Mi día libre comenzaba a llegar a su fin. El día en que se suponía que tendría mi cita con Romeo, el día en que le confesaría mis verdaderos sentimientos hacia él... pero ahí estaba; solo en casa. 

Me asomé una vez más a la ventana; aun seguía lloviendo... llevaba así desde la mañana. ¿Por qué cuando más miserable me sentía tenia que ponerse a llover? ¿solo para remarcar más mi tristeza? suspiré y tomé un sorbo de café mientras mis ojos nublados como aquel día, se clavaban en las gotas de agua golpeando contra el cristal.

Quizás Romeo se había quedado esperándome al amanecer, justo como habíamos quedado mediante una simple noche  ¿pero como iba a parecer allí? no quería verle, me sentía tan dolido... había llorado tanto desde la madrugada anterior, que no tenia fuerza ni ganas para verle de nuevo. 

-Ojala se marche pronto y no tenga que volver a verle.- daba igual el motivo, él me había engañado, ¡había jugado conmigo! 

Apreté mis dedos de pura impotencia sobre la taza. Todo parecía ser una broma, pero no lo era. Él solo había tratado de alejarme de esa mujer... de "distraerme", por eso me había pedido que fuera su escolta, para que dejara en paz a su novia. 

Solo pensarlo hacia que se me revolviera el estomago. Pero si tan bien estaban juntos... ¿por qué no compartían habitación? ¿por qué ella se había marchado con otro hombre la noche que le ofrecí mi compañía? Romeo era un idiota por dejar que ella jugara con sus sentimientos, y de paso lo era aun más por jugar con los míos. 

-Se lo merece después de todo, es un cobarde.- murmuré para mi mismo y me sequé una lagrima con cierta rabia. 

No quería seguir llorando por él... me dolían los ojos ya, y por fin había conseguido calmarle. Al final mi día libre había pasado de una forma totalmente diferente a como lo esperaba; de tener una cita, a estar completamente solo. 



******************** 



Las horas pasaron, y de nuevo estaba en el hotel, en un nuevo día de trabajo. Quise mantenerme firme, pero sentía todo mi cuerpo temblar, sentía esa tristeza en mi interior. No quería verle, ¡tenia miedo de verle! de volver a caer ante sus encantos. 

-Buenos días...- saludó Tegoshi al entrar en el vestuario;  lo hizo demasiado calmado, no como siempre lo hacia. 

-Buenos días.- le contesté igualmente, sin mirarle, no quería que notara mis ojos hinchados. 

Ambos nos quedamos en silencio, hasta que Massu llegó y nos saludó mostrando una leve sonrisa. Ellos no habían preguntado nada más, yo no les había contado nada más... pero sabia que no tenían más que verme para adivinar como me sentía. 

-Shige... ¿has podido descansar en tu día libre?- Massu trató de iniciar una conversación, y yo solo asentí desganado.

-Voy a empezar con el trabajo.- pasé delante de ellos sin decir mas y salí de allí sin poder alzar la mirada. 

-No esperaba esto para nada Massu... pensé que se veía con esa mujer, que solo era una aventura... jamás imaginé que fuera con un hombre...-

-Y que se haya enamorado de él... no me gusta verse así de mal.- les oí comentar aquello en voz baja, pero no dije nada; solo caminé hasta salir de la habitación. 



****************************** 



El trabajo me ayudaba a olvidarme un poco de lo ocurrido; huéspedes que llegaban, otros que se marchaban... muchas mujeres elegantes que me miraban y sonreían cada vez que las ayudaba con sus maletas... pero mi sonrisa hacia ellas fue puramente profesional esta vez. 

No quería volver a conocer a alguien del hotel; no volvería a ir a la habitación de ninguna dama, y mucho menos de algún hombre. Romeo me había hecho vivir algo que jamas antes había experimentado; ¡me había enamorado de él! enamorado de verdad. Pero aquel romance, o lo que quiera que fuera, solo duró dos semanas. 

Entré al ascensor nada más dejar las maletas de uno de los clientes del hotel en su habitación. Bajé de nuevo hasta la recepción, y para mi sorpresa, allí estaba Romeo, junto a esa mujer... ambos con maletas. 

Me quedé quieto, mirándoles... ¿es que se marchaba? él estaba hablando con la recepcionista, mientras que ella miraba alrededor como buscando algo... hasta que detuvo su mirada en mi, sonriendo de una forma que me dio escalofríos. Se acercó a mi; con una mirada triunfante.

-Llévanos las maletas al coche.- tan solo dijo aquello y no pude hacer nada por negarme, menos, cuando la mirada de Romeo se clavó en mi. 

Asentí y caminé hasta la recepción sin decir nada, sin mirarles... solo hice mi trabajo. Llevé el carro con las maletas hasta la entrada donde un lujoso coche les esperaba. Oí como ella reía, como le hablaba a él... pero Romeo no dijo nada. 

¿Por qué tenia que aparecer en ese momento? ¿por qué me tocaba a mi tener que llevar sus maletas? ¿ver como se marchaba? así que había llegado el momento... no le volvería a ver, no en persona. 

Guardé las maletas en el maletero y ella subió al coche hablando con el conductor, más bien coqueteando con él... y al girarme, allí estaba Romeo, justo detrás de mi, en ese momento nuestras miradas se encontraron. 

-Shige... ¿podemos hablar un momento?- me preguntó, pero en ese momento desvié la mirada.

-No hay nada de que hablar.- fui a marcharme, pero él me detuvo tomándome de la mano.

-Shige por favor... necesito explicártelo todo.- parecía desesperado, pero no sucumbiría a él, debía ser fuerte.

-No tienes que explicarme nada, me ha quedado todo muy claro... pero no te preocupes, está claro que no estoy a tu altura, y que estas comprometido.- aquello me dolió decirlo; me volvía a sentir engañado.  

-No digas eso... sabes igual que yo lo que hay entre nosotros Shige... tu también lo sabes...- le miré cuando dijo aquello ¿entonces por qué no rompía con ella? -sabes.. que te quiero...- susurró, apenas dejando salir su voz... en ese momento sentí todo mi cuerpo temblar; era la primera vez que me confesaba sus sentimientos en palabras.

-Entonces escogerme a mi.- respondí con rabia, con lagrimas en los ojos... intentando ser fuerte por no llorar, manteniendome firme, deseando que me escogiera. 

Pero se quedó en silencio. Bajó la mirada y se mordió el labio inferior. Me quedé mirándole un momento, sintiendo todo mi cuerpo temblar... aun con sus dedos rodeando mi muñeca, esperando una respuesta... pero  solo aflojó el agarre y acabó soltando mi mano.

-Lo siento.. Shige... ojalá me perdones algún día.- en ese momento sentí que todo se había acabado.    

-Espero... que su estancia en nuestro hotel haya sido agradable, gracias por confiar en nosotros.- dije aquello a duras penas, tragándome aquel nudo en la garganta.. 

-Shige...-

-Márchate.- bajé la mirada, y entonces ella le llamó...

-No te olvidaré.- Romeo susurró aquellas palabras que tan solo pude adivinar leyendo sus labios.

Agachó la cabeza y subió al coche. Segundos después, vi como el coche se alejaba, como el amor de mi vida se veía reducido a un sueño del que había despertado antes de lo que esperaba. 

-Adiós, Romeo...- murmuré su nombre por ultima vez, y en ese momento, dos manos se posaron una a cada lado de mi hombro. -hay que seguir trabajando.- sonreí tristemente, y ante la mirada de Massu y Tegoshi, entré de nuevo al hotel.   



**************************** 



Mi turno había acabo por ese día, aun así, no me marché a casa. Usé la llave que aun tenia para entrar en esa habitación, estaba a oscuras; tan solo la cuidad iluminada de fondo, a través de la enorme cristalera, alumbraba el interior.  Suspiré; aquella habitación ya no parecía ser la misma sin él, sin nuestros encuentros. 

Me acerqué a la cama sentándome allí. Acaricié tontamente las sabanas, recordando esos momentos; sus besos, sus caricias, su aroma... cerré los ojos, parecía que podía sentirle aun. Miré hacia la mesita; allí estaba la ultima rosa que había cortado para él. En ese momento una lagrima resbaló por mi mejilla.

Era duro, demasiado duro... había leído sobre historias de desamor, pero jamas había experimentado algo así; tan doloroso. Romeo se había convertido en tan poco tiempo, en alguien importante para mi, en parte de mi vida... una parte que me habían arrebatado de golpe y porrazo. 

Me sequé las lagrimas que comenzaban a fluir, y cuando quise darme cuenta, rompí a llorar una vez más. En ese momento comprendí que nuestra historia había sido como en esos libros; una intensa historia de amor con un final amargo, pero él quedaría en mi corazón para siempre. 



************************ 



Los días pasaron, las semanas incluso, había conseguido seguir con mi vida; mi trabajo, mis amigos... y aunque Massu y Tegoshi solo intentaban distraerme, la mayoría de las veces me encontraba a mi mismo pensando en él, en Koyama Keiichiro, en Romeo; escondiéndome a solas en la biblioteca...

Iba allí diariamente, esperando que Romeo apareciera... pero no era así. Su habitación ya estaba ocupada por otra persona, la biblioteca volvía a estar sola; sin oír nuestros besos cuando nos encontrábamos allí a escondidas... sin nada más que yo mismo rodeado de todos aquellos libros.

Quise sonreír, estaba mirando hacia delante ¿no? ¿entonces por qué se me hacia tan difícil recuperar la sonrisa? aun por su recuerdo; era amor, odio al mismo tiempo.. pero no podía guardarle rencor, no era eso lo que sentía... más bien, quería de algún modo que aquella historia permaneciera para siempre. Y en algún momento, aquella idea que rondaba por mi cabeza desde hacia días, quiso ver la luz. 

¿Por qué no intentarlo? tomé aire, respiré profundamente... y abriendo mi portátil. Continué escribiendo... a solas, en la penumbra de aquella habitación; era la única forma de que nuestra historia quedase grabada de alguna manera... la única forma de confesarle mis sentimientos si él alguna vez lo leía...



****************************************** 



Sus manos temblaron cuando pasó la ultima pagina de aquel libro entre sus finos dedos.. su mirada se clavó triste en el ultimo párrafo de aquella historia...  *En ese momento comprendí que nuestra historia había sido como en esos libros; una intensa historia de amor con un final amargo, pero él quedaría en mi corazón para siempre.* ...y una lagrima rodó por su mejilla sonrojada sin intentar reprimirla. 

-Koyama-san, es hora de salir a grabar.- alguien del staff de aquel programa le llamó, pero él no se movió de allí. 

Sus ojos rasgados, llorosos en ese momento, aun se clavaban en el libro, en aquella historia que él conocía tan bien como yo... si, mi primer libro. 

Un libro que plasmaba nuestro romance, ocultando nuestros nombres reales... pero una historia totalmente fiel a nosotros, a mis sentimientos... a lo que había ocurrido. Tenia que agradecérselo realmente; él me había animado tantas veces a escribir, que finalmente lo había conseguido. Mi primer libro "Escort contra Romeo" había salido a la luz hacia apenas un par de semanas, poco menos de un año después de que él se marchara... volvíamos a estar en primavera. 

-Enseguida voy.- tragó saliva rompiendo ese nudo en su garganta, guardó el libro entre sus cosas, y salió de aquel cuarto con semblante serio, ese día, Koyama Keiichiro volvería a darlo todo en el escenario. 





Continuará... 





Hola chicas, antes que nada quiero decir algo... me costó muchísimo escribir este capitulo; he intentado que quede claro una cosa... el libro en si, es la historia desde el principio del fic hasta ese ultimo párrafo que lee Koyama.  Si, Shige consiguió su primer libro, y este ha llegado a manos de Romeo ^^ 

Bueno.. se me ocurrió esa idea hace bastante, me gustó mucho, pero ha resultado algo difícil para mi plasmarla al final.. asi que espero que todas hayáis pillado el concepto de este capitulo.. de todas formas en el siguiente se hablará más sobre ese "libro", así que espero que hasta aquí, os haya gustado.

calculo que quedaran un par de capítulos solo para acabar.. pero tengo que disculparme y advertir que quizás no pude actualizar nada hasta el domingo 13... estaré toda la semana que viene de vacaciones y no creo poder escribir.. por eso hasta el domingo 13 que vuelva a casa ^^ 

de nuevo os quiero agradecer a todas por vuestros comentarios, el capitulo anterior fue muy decisivo, y me alegro de que os gustara, no sabia si os gustaría o no... pero parece que si, así que muchas gracias por apoyar este fic  ^^ 

Ahora si, me despido hasta el siguiente capitulo, contestaré vuestros comentarios ^^ y feliz halloween! si alguien se anima a escribir un fic basado en los disfraces que News sacó ayer (Romeo me mató con esas esposas y ese "love" en la mejilla)  se lo publico con su nombre en el blog!!! yo tambien quiero leer ^^u 





domingo, 23 de octubre de 2016

Escort contra Romeo (capitulo 9)

Autor: Saiikeiilove
Pareja: Koyashige
Genero: Romance/lemon
Resumen: Kato Shigeaki es un chico normal cuyo deseo es el de enamorarse, pero una noche mientras intenta seducir a una mujer, aparece en su camino un misterioso chico bajo el seudónimo de "Romeo" que truncará todos sus planes..




Tegoshi había estado demasiado pesado con el tema durante todo el día, y Massu ya se había enterado de mi supuesta conquista. Al menos había conseguido huir de ellos durante un rato; rato el cual me escondí en la biblioteca esperando que Romeo apareciera por allí, buscándome... pero no fue así.

A decir verdad, no le había visto en todo el día; no nos habíamos cruzado por el hotel para nada. Él de verdad debía estar muy ocupado ese día... ¿pero con qué? ¿cual era su trabajo? ¿o su motivo para estar en el hotel hospedado por dos semanas ya? 

Suspiré, sentía que cuantos mas días pasaban, más cerca estábamos.. pero igualmente antes llegaría el momento de despedirnos, y eso me daba miedo; no quería despertar de ese sueño, de ese "romance" que comenzaba a tomar forma de alguna manera. 

-No, no tiene por qué ser así.- quise convencerme de eso ¡no tenia por qué acabarse!

Vale que cuanto más le conocía, más me daba cuenta de que realmente ignoraba todo sobre él... y eso que por lo menos ya sabia su nombre ¡pero necesitaba saberlo todo! quería conocerle, no solo en lo físico; si no también lo que tanto ocultaba detrás de esas sonrisas y esas miradas cada vez que estábamos juntos. 

Pero no teníamos que separarnos... no cuando él me había dejado claro que sentía algo por mi. ¿Pero y si yo no se lo había dejado claro? lo que si había descubierto sobre él, es que a veces podía ser demasiado cabeza hueca.

-¿Y si no se ha dado cuenta?- comencé a asustarme por eso ¡tenia que hacer algo especial! entonces recordé nuestra cita.

Sonreí tontamente ¡pasaríamos el día juntos! no sabia donde podríamos ir.. pero no me importaba, seria una buena oportunidad para confesarle mis sentimientos, y quizás comenzar una relación formal con él, aunque se tratara de otro hombre. Después de todo, la magia de que dos personas desconocidas se conocieran de la nada y surgiera algo especial parecía ser real. 

Miré la hora, se acercaba el momento de nuestro encuentro... de volver a vernos esa noche como siempre en su habitación. Me sentía impaciente después de todo.

-Shige~~- me detuve, ¿otra vez Tegoshi? me giré a mirarle un poco cansado. -oye, Massu y yo vamos a salir después de acabar el turno, te vienes con nosotros ¿verdad?

-Lo siento pero hoy no puedo.- si, tenia que ver a Romeo... 

-Demonios ¿otra vez ella? te estas volviendo un aburrido, esa mujer te ha absorbido el cerebro.. acabará devorándote.- refunfuñó.

-No es eso...- si que lo era, solo que no era ella, si no él.

-Bueno está bien, se te aburres entonces ven con nosotros, estaremos donde siempre.- se despidió dejándome por imposible, y por un momento me sentí un poco culpable; Massu y Tegoshi eran muy buenos amigos después de todo.

Suspiré y volví a mirar el reloj ¡ya era la hora! me di prisa en volver a mi taquilla, esta vez me vestí con mi ropa de calle, pero antes de ir a la habitación de romeo, se me pasó algo por la cabeza. 

Me di prisa en bajar hasta el jardín, la noche estaba estrellada, había luna llena.. y entre las flores, los rosales comenzaban a dejar ver nuevos capullos de rosa. Corté una; esta vez no era para una mujer, si no para alguien más especial. 

Sonreí tontamente y me dirigí a su habitación, donde él me estaría esperando. Quise sorprenderle, así que conseguí colarme en la recepción y buscar un duplicado de la llave de su habitación... pero cuando abrí la puerta, no había nadie allí.

-¿Romeo?- le llamé, ¡ahora no me salia llamarle de otro modo!  me había dado cuenta que su verdadero nombre no importaba. 

Caminé adentrándome, realmente no estaba allí. Me asusté temiendo que se hubiera marchado, pero no; sus cosas seguían en la habitación... su ropa, sus productos de aseo... sonreí más tranquilo, podría esperarle entonces.

Llevé la rosa al jarrón, dejé la vieja entre uno de mis  pañuelos sobre su mesita; conociéndole, él querría conservarla aunque estuviera marchita. Coloqué allí la nueva que parecía querer abrirse enseguida; sus pétalos rojos como la sangre.

Me senté en la cama, pero entonces, sobre esta vi una carta, a mi nombre... ¿era de él? la abrí, y en ella solo había escrita una frase: 


"Lo siento, pero no podremos vernos esta noche, así que estaré esperando impaciente nuestra cita de mañana, no te olvides de ella, te esperaré en mi cama al amanecer...  

                                                                                                                         Tu Romeo"


Quise enfadarme por no verle esa noche,  ¡asi como por esa carta tan cursi y descarada al mismo tiempo! pero tuve que reír tontamente al leer ese "tu Romeo". Suspiré, al parecer no nos veríamos esa noche después de todo... pero al menos, teníamos una cita, al amanecer. 


"Nos veremos mañana, ¡y no eres mi Romeo! mentira... si que lo eres... 

                                                                                                                             Shigeaki"


Igualmente respondí con una nota tan idiota como la suya ¡me avergonzaba demasiado! pero no quería sonar tan cortante después de todo, asi que la dejé sobre la mesita, junto al jarrón con la rosa, pero al hacerlo, algo llamó mi atención. 

-¿Un anillo?- lo cogí, parecía ser de Romeo... pero dentro de este había un grabado; el nombre de una mujer.

Lo dejé donde lo había encontrado, y sin querer pensar nada extraño, salí de allí rápidamente. Lo mejor seria ir con Massu y Tegoshi, necesitaba relajarme un poco y disfrutar con mis amigos... y por una noche no pensar demasiado en Romeo. 



******************************** 



-¡Shige has venido!- gritó Massu nada mas verme entrar por la puerta del local. 

-Vaya, ¿asi que has preferido estar con nosotros a la compañía de tu dama?-

-Muy gracioso Tegoshi.- no quise darles explicaciones, así que solo me senté allí y pedí una cerveza. 

-Tenemos que brindar por la conquista.- 

-No Massu, no es necesario.- ¡comenzaban a avergonzarme! pero igualmente brindamos. 

Pedimos comida, algo más de beber... quería divertirme con ellos, no darle vueltas a ese anillo... y así fue, hasta que ocurrió algo que jamas en mi vida, hubiera esperado que ocurriría. 


*Todo apuntaba a una ruptura inminente, pero la pareja afirma que todo está bien entre ellos, que no hay ninguna crisis, y que cualquier indicio de ruptura es solo un rumor *


La televisión estaba encendida en ese local, podía oírla de fondo... pero nada que me interesara, hasta que la mención de un nombre me hizo clavar mis ojos en la noticia. 


*Las declaraciones que la pareja hizo esta mañana lo confirma; la impactante modelo Sayuri Miyagi y el popular cantante Koyama Keiichiro, viven un romance a prueba de bombas sin signo alguno de ruptura.*


Mis ojos de abrieron de par en par; ¡era él, Romeo! y ella, esa mujer, la mujer que había robado mi corazón dos semanas atrás. Negué con la cabeza sin poder creerlo... ¿él era...cantante? pero lo más fuerte de todo, lo que consiguió en ese momento que mi corazón se rompiera en pedazos, fue que ambos eran pareja; Sayuri, el nombre que había inscrito en aquel anillo. 

-¿Shige que ocurre?- preguntó Massu al ver que me ponía en pie, mis manos temblaban sobre la mesa, y buena parte del local se giró a verme.

Tegoshi miró hacia la pantalla y señaló con la boca abierta, ya sabia lo que iba a decir.. quise pedirle que no lo dijera, pero lo hizo.

-¿Es ella? ¿la mujer de tus sueños? y él.. ¡joder! ¡claro! ¡es Koyama Keiichiro! es un popular cantante entre las jovencitas, es el chico que se hospeda en nuestro hotel, ese que tanto te miraba Shige...- gracias a Tegoshi por esa afirmación... pero quise morirme en ese momento; comenzaba a entenderlo todo, pero igualmente no entendía nada. 

-Vaya... así que...  ella...- Massu me miró, yo solo podía ver esa noticia en la pantalla; como Romeo sonreía levemente, tan apuesto como siempre, aunque su semblante parecía serio... y como ella se agarraba a su brazo sonriendo y diciendo lo felices que eran juntos.  -Shige... lo siento...- Massu me puso una mano sobre el hombro, pero me aparté y salí rápidamente de alli.

Ambos me siguieron, hasta que al girar la calle, sentí que me temblaban las piernas de tal modo que me caería. Quedé apoyado en la pared, y ellos dos me alcanzaron. No quería verlos, ¡no quería que me dijeran una sola palabra! pero lo hicieron, preocupados por mi. 

-Shige... las mujeres pueden llegar a ser...- Tegoshi trató de consolarme, pero me giré a él con lagrimas en los ojos.

-¡No es por ella! ¡no es ella con quien me veía! ¡es... es... él!- grité aquello y ambos se quedaron completamente descolocados. -me he... enamorado de  él... y creía.. que él de mi...- susurré rompiendo a llorar mientras ambos buscaban consolarme. 



********************* 



Horas después, conseguí que  Massu y Tegoshi me dejaran solo. Ellos dos no habían dicho una sola palabra sobre el tema; solo habían intentado consolarme, animarme de algún modo.. pero mi corazón se había roto en pedazos. ¿Por qué? ¿por qué Romeo me había engañado así? ¿por qué se había ofrecido a ayudarme a conquistar a su propia novia? no lo entendía... ¿por eso no quería decirme su nombre? ¿para que no lo descubriera? pero entonces... ¿por qué lo había hecho finalmente? ¿porque sabia que lo vería? ¿porque quería descubrirse ante mi después de todo? pues lo había hecho de la forma más cobarde posible. 

Me detuve en mitad de la calle y golpeé la pared; sentía rabia, impotencia... me sentía engañado como nunca. Pero después de mucho caminar, de darle muchas vueltas a lo ocurrido, no quise que las cosas se quedaran así; ¡no iba a permitir que él se riera en mi cara! me di media vuelta y me dirigí hacia el hotel para ir en busca de Romeo. 



**************************** 


Me detuve un momento en la entrada del hotel; los arboles de cerezo se mecían con el suave viento de esa noche. Me armé de valor y entré, pero antes de subir a su habitación, me colé  por segunda vez en ese día en la recepción en un descuido de la persona que se encargaba esa noche... busqué el registro de habitaciones, y allí estaba; la habitación 527.. pero no estaba a nombre de Koyama Keiichiro; si no a nombre de Sayuri Miyagi, igual que la habitación contigua a la suya, justo de donde había visto salir a esa mujer la noche anterior. ¿Habitaciones separadas?  cada vez lo entendía menos, igual todo era un montaje o algo así.. ¡a veces los famosos hacían esas cosas! quise tener esa pequeña esperanza después de todo, pero aquel anillo... 

Corrí a buscarlo, aun tenia el duplicado de la llave... pero cuando llegué me detuve frente a la puerta sintiéndome  temblar, y antes de que pudiera abrir pensando que él estaría allí dentro, oi voces en el pasillo... 

-Ha sido un día perfecto, ¿no crees Keiichiro?- era la voz de ella... y claramente el nombre de él. -me alegra que hayamos conseguido arreglar las cosas, esta entrevista era justo lo que necesitábamos.- les vi... ella lo abrazaba, pero él solo caminaba agachando la cabeza. -supongo que hoy... puedo pasar la noche contigo...- y le besó... vi como le besaba, en ese momento tuve que apartar la mirada.

-Lo siento Sayuri, estoy muy cansado.- Romeo tomó los brazos de ella apartándolos de su cuello. 

-¿Cansado? cansado para mi ¿no? pero no para ese botones.- en ese momento me escondí un poco, hablaban de mi... ¿ella lo sabia? 

-No empieces con eso Sayuri, tu misma me pediste que hiciera algo para que él te dejara en paz.- aquello me sorprendió, ¿él se había acercado a mi por eso? ¿para que no molestara a su novia? 

-Si, te pedí que me lo quitaras de encima, ¡no que te tirases encima de él! os vi salir de la biblioteca el otro día.- me sorprendí pro eso, ella nos había visto, sabia lo que había entre nosotros... pero Romeo no parecía sorprenderse. -¡por favor! ¿no te da vergüenza? ¿que le has visto? ¡es un botones de lo mas común! ademas, ¡es un hombre! das asco Koyama... acostándote con él...- bajé la mirada sintiéndome horrible al oír esas palabras.. claro, yo nunca seria como ellos, no pertenecía a ese mundo.

-¿Y lo dices tu que te acuestas con cualquiera?- me sorprendí pro la respuesta de él; cierto... recordaba como ella se había ido del brazo de otro hombre aquel día que fui rechazado en el jardín.

-No te atrevas Koyama, te lo advierto, no te atrevas a ir por ese camino... es todo culpa tuya.- él no le respondió, solo caminó pasando de largo mientras ella le seguía reclamando... y justo cuando llegó a la altura de su habitación, alcé la mirada cruzándome con la suya... 

-Shige...- murmuró sorprendido, con la voz realmente entrecortada. 

-Así que... me ayudarías a conquistarla ¿no?- sonreí con ironía, y no pude sostenerle la mirada.

-Shige yo... déjame que te lo explique todo...-

-No tienes que explicarme nada, ya entiendo por qué no querías que supiera sobre ti... me ha quedado todo muy claro, Koyama Keiichiro... un popular cantante cuyo romance con la modelo Sayuri Miyagi es perfecto.- le dejé ver mis lagrimas por primera vez, mi voz se volvía más ronca, y cuando él intentó acariciar mi mejilla, aparté su mano de un manotazo. -¡no te atrevas a tocarme!- aquello le sorprendió, se detuvo, y solo me miró con tristeza. -no quiero volver a verte ¿me oyes? me da igual el motivo que te haya llevado a engañarme... ¡no quiero que me busques, no quiero tener nada que ver contigo! ¡te odio Romeo! ¡te odio!- y sin poder hacer más que dejar salir todo lo que estaba sintiendo, me marché de allí deseando que él me siguiera... 

-¡Shige espera!- ...y pensé que me seguiría...

-No te atrevas a ir con él Koyama.- la oí detenerle, y él realmente se detuvo; en ese momento supe que Romeo no iría tras de mi.





Continuará...   


Hola chicas, que puedo decir sobre este capitulo? ya se ha descubierto todo... Shige ya ha descubierto quien es realmente Romeo, y más de lo que desearía haber descubierto.. 

Se que soy mala por este capitulo.. pero en mi defensa diré que es culpa de las que estáis leyendo!! si, no tenia pensado nada de esto! pero el personaje de Romeo creó tanta expectativa que tuve que buscar un argumento fuerte para continuar el fic, y sobre la marcha pensé en este momento.. asi que aquí está la respuesta... lo siento! me da lastima el pobre Shige, pero no culpéis a Romeo.. aun quedan por aclararse varias cosas, y al fic le quedaran como 3  o 4 capítulos a lo mucho.. asi que en esos 3 capítulos se acabará de aclarar todo.. de momento espero que hayáis disfrutado del fic hasta aquí, y ahora quiero saber si alguien imaginaba algo de esto! ya estaba dando alguna pista en capítulos anteriores.. pero mi idea es que fuera sorpresa, si que quiero saber vuestra opinión ^^ 

gracias como siempre.. y ya sabéis que intentaré tener el siguiente cuanto antes, aunque creo que no podrá ser para el domingo.. me espera una mala semana empezando desde mañana -_- pero como el martes día 1  es festivo, trataré de tener el siguiente para entonces. Gracias de nuevo, y no odieis a mi Romeo por favor! 

domingo, 16 de octubre de 2016

Escort contra Romeo (capitulo 8)

Autor: Saiikeiilove
Pareja: Koyashige
Genero: Romance/lemon
Resumen: Kato Shigeaki es un chico normal cuyo deseo es el de enamorarse, pero una noche mientras intenta seducir a una mujer, aparece en su camino un misterioso chico bajo el seudónimo de "Romeo" que truncará todos sus planes..




Los días pasaban, poco faltaba para las dos semanas desde que conocí a Romeo. ¡Podía jurar que llevaba toda la vida conociéndole! aunque ni siquiera sabia su verdadero nombre. 

Nuestros encuentros se habían hecho más seguidos; cada noche acudía a su habitación, él me sonreía por los pasillos, me seguía hasta la biblioteca, me besaba a escondidas... y yo ya era incapaz de darle un "no" por respuesta, simplemente, me derretía cada vez que me tocaba. 

Sabia que me arriesgaba demasiado, más que otras veces cuando había acudido a la habitación de alguna de esas señoras adineradas... que podría perder mi trabajo si mis superiores se enteraban de mis encuentros con Romeo, pero realmente, no me importaba. 

Esa noche, como las demás, acudí a su habitación; vestido con mi uniforme... como si estuviera aun en mi horario de trabajo. Era la mejor forma de pasar desapercibido. Toqué a la puerta esperando a que abriera, pero no lo hizo. 

-¿No está?- aquello me extrañó, y justo cuando fui a llamar de nuevo, alguien salió de la habitación de al lado..

Era ella; aquella mujer de la que me había "enamorado" días atrás. ¿Ella aun se hospedaba en el hotel? realmente no la había vuelto a ver hasta entonces, o quizás simplemente, no le había prestado atención. 

Hice una reverencia, y ella me miró fría, apartando enseguida la mirada, como con cierto rencor. ¿Me recordaba? en ese momento sentí el valor para hacer algo, algo que debía haber hecho días atrás... disculparme.

-Señorita.- se detuvo, me acerqué a ella, aunque guardando como un metro de distancia... y cuando se giró a mirarme, volví a hacer una reverencia. -le pido disculpas por lo que ocurrió días atrás,  no fue mi intención incomodarla.- si, tenia que hacerlo, comportarme como un caballero, le debía esa disculpa. 

No dijo nada, solo me miró... pero en ese momento, la puerta de la habitación 527 se abrió. Me incorporé mirando a Romeo; él me miró, pero enseguida la miró a ella, serio.. y ella le miró a él. Por un momento no supe que hacer; allí estaba, entre medio de ambos... deseando que Romeo no estuviera pensando que trataba de seducirla de nuevo.

-Puedes pasar, te esperaba.- me dijo, pero no dejaba de mirarla a ella, hasta que ella sonrió con ironía, se dio media vuelta y siguió su camino.

Asentí y entré rápidamente, Romeo lo hizo tras de mi cerrando la puerta, y sin que lo esperase, se acercó tomándome de la cintura de una forma casi salvaje. Me robó un beso que no esperaba; un beso diferente a los que acostumbraba a darme..,. y comenzó a desnudarme dejando a un lado la delicadeza y la seducción que le caracterizaba. 

-Romeo... ¿que haces?- quise detenerle, pero él me llevó hasta la cama haciéndome quedar allí, yendo directo a besar y morder mi cuello haciéndome soltar un quejido. -¿qué te pasa?- me miró... lo hizo de una forma tan intensa, que mi cuerpo tembló, y seguidamente atrapó mis labios sin responder... cuando quise darme cuenta, me encontraba desnudo bajo su cuerpo.

Sus manos volvían a quemar mi piel de una forma apasionada, más apasionada que nunca. Podía sentir cierta rabia, miedo incluso por su parte... ¿pero por qué? ¿es que había hecho algo que le molestara? él nunca había actuado así en nuestros encuentros... pero simplemente le dejé hacer a su antojo, disfrutando de sus caricias, de sus besos... mientras él me tomaba de una forma puramente posesiva. 


**************************** 


Tan solo el sonido de nuestras respiraciones aun agitadas resonaba entre las paredes de aquel lugar después de que hiciéramos el amor. 

Sentía mi cuerpo temblar, estremecerse aun de placer. Él no había dicho una sola palabra desde que entré a la habitación; solo me había besado, acariciado, y tomado de una forma puramente sexual, como nunca antes lo había hecho... dejándome leer entre lineas que algo estaba ocurriendo.  

-¿Vas... a contarme que te ha pasado?- le pregunté mientras él aun me abrazaba, mientras todavía respiraba agitado contra mi oído... mientras su cuerpo aun estaba caliente dentro de mi. -¿o tampoco vas a responderme a eso?- quería enfadarme, pero no pude hacerlo... solo presioné mis dedos sobre su espalda haciéndole ver de algún modo que estaba con él. 

-No puedo... cumplir mi promesa...- susurró casi en un leve sollozo, y aquellas palabras me sorprendieron.

Por algún motivo le abracé fuerte entre mis brazos, y no quise preguntar el por qué... solo me quedé mirando aquella rosa que él aun conservaba, la cual comenzaba a deshojarse lentamente. 



***************************** 


Salí de la ducha después de que él lo hiciera primero. Esa era la primera vez que Romeo se habia levantado de la cama sin decir más... sin volver a besarme, sin volver a hacerme el amor una vez más. 

Me cubrí bien con el albornoz que Romeo había pedido para mi,  pero antes de acercarme a él, me mantuve mirándole un momento. 

Su expresión parecía triste, y su mirada estaba clavaba en las luces de la ciudad a través de la cristalera. Él estaba tan absorto que dudé en acercarme, pero finalmente lo hice ofreciéndole una copa de vino, ese que a él tanto le gustaba. 

-Aquí tienes.- le sonreí y él me devolvió la sonrisa, pero no dijo nada... en parte parecía haberse relajado.  -¿sabes? pasado mañana tengo el día libre...- no sabia si debía hacerlo, ¡pero quise hacerlo! quise invitarle a salir. -quizás podríamos vernos fuera del hotel... ir a pasear, o a donde quieras... si tienes tiempo... - agaché la mirada avergonzado, nervioso... de alguna forma quería acercarme más a él.

-Shige... lo siento pero no puedo.- le miré sintiéndome rechazado, pero solo sonreí levemente y asentí; solo era su escolta después de todo... -y tampoco puedo cumplir mi parte del trato.- ¿de nuevo eso? ¿por qué no dejaba de decirlo? 

-Ah eso...- quise decirle que ya no hacia falta, que me había enamorado de él, pero no me atreví.

-Lo siento, no puedo ayudarte a conquistar a esa mujer... así que entenderé que no quieras volver a ser mi escolta.- esas palabras rompieron mi corazón en pedazos. 

¿Por qué? ¿por qué decía aquello? ¿él ya no quería estar conmigo? ¿por qué esa rabia? ¿por qué esa tristeza? ¿por qué esa posesión con la que me había hecho el amor hacía un momento? no lo entendía.    

-Tranquilo, eso ya no importa...- me miró con sorpresa, y yo apreté mis manos en un puño. -seguiré siendo tu escolta, independientemente de que cumplas tu parte del trato o no.- me acerqué más a él, rodeé su cuello con mis brazos, y besé sus labios suavemente. -deja que siga siendo tu escolta... mientras sigas aquí...- no me hizo falta decir mas, él rodeó mi cintura con sus fuertes brazos, y sentándome sobre sus piernas, volvimos a besarnos. 

De nuevo sus manos volvían a acariciarme, a colarse bajo el albornoz. Esta vez lo hicieron como siempre, de una forma suave; haciéndome estremecer de nuevo, deseando que volviera a hacerme suyo allí mismo. 

Así fue. Mi cuerpo tembló sobre el suyo mientras sus manos se deslizaron hasta mi trasero. De nuevo le sentí dentro de mi.. pero esta vez, fui yo quien comenzó a moverse sobre él; tomando un ritmo lento, gimiendo contra sus labios mientras mis brazos rodeaban su cuello.  

-Estoy celoso...- dijo aquellas palabras y me detuve, mirándole. -estoy celoso... de ella... de que quieras conquistarla.- no lo podía creer... ¿eso era? ¿él pensaba que yo había intentado seducirla de nuevo? ¿por eso me había tomado de una forma tan posesiva?

-No... no es lo que parece...- negué con la cabeza, y seguidamente comencé a besarle de nuevo, quería demostrarle que no era ella a quien deseaba, si no a él. 

-Aceptaste... ser mi escolta por ella..- me dijo entre besos, mientras yo me movía sobre él sintiéndole profundo en mi...  en ese momento me sentí realmente mal. 

-Ella... ya no importa... ya no quiero... que cumplas tu parte del trato.- le confesé, y cuando me atreví a mirarle, una sonrisa se dibujó en sus labios.

Sonreí igualmente, ¡me sentía un idiota! me había enamorado de mi "secuestrador" por así decirlo, y de algún modo, sentí que estaba siendo correspondido... pero ninguno dijo más; solo seguimos besándonos, llenándonos de caricias... haciendo el amor hasta caer rendidos. 


**************************************** 


A la mañana siguiente volví a amanecer en su cama. Sentía sus besos, sus caricias en mi cuello, en mi espalda... pero no quería abrir los ojos; últimamente estaba agotado, y todo por esos encuentros con Romeo. Pero amanecer a su lado se había vuelto el mejor momento del día.

-Voy a tomar una ducha.- susurró en mi oído, y cuando fue a levantarse, tomé su mano apretándola entre mis dedos y tirando de él hacia mi.

-No vayas... quédate un poco más.- no pude evitarlo; sentía que la noche anterior habíamos dado un paso gigante, así que dejé salir esa parte de mi que yo ni siquiera conocía aun. -me gusta... que me beses así.- llevé su mano a mis labios y sentí como él volvía a tumbarse a mi lado, pegando su pecho a mi espalda. 

-No sabia que fueras tan mimoso.- ¡yo tampoco lo sabia! pero con Romeo lo había descubierto; él para mi se había vuelto una necesidad.

-Calla... no lo estropees...- me avergoncé, pero le mantuve pegado a mi, solo un poco más. 

-No quiero estropearlo, pero tengo que salir temprano hoy.- me giré un poquito a mirarle; sus ojos se clavaban en mi suavemente, haciéndome suspirar.  -¿sabes qué? creo que.. aceptaré salir contigo mañana, en tu día de descanso.- ¡no podía creerlo! ¿de verdad me había dicho aquello? 

No supe que responder, solo me quedé mirándole, sintiendo mis mejillas arder... y él rió levemente besando mis labios antes de levantarse para ir a la ducha. 

-¿Qué acaba de pasar?- me pregunté a mi mismo; ¡tenia una cita con Romeo! y no era uno de esos encuentros nocturnos en su habitación. 

No pude hacer más que sonreír tontamente, y abrazándome a la almohada, volví a cerrar los ojos mientras oía el agua de la ducha correr. En algún momento volví  a dormirme, hasta que sentí de nuevo su cercanía, su perfume.. y con eso, su respiración cálida sobre mi oído. 

-Shige-chan, tengo que marcharme, así que quédate hasta que tengas que entrar a trabajar, ya sabes que puedes usar lo que necesites.- ¿así que él se iba ya? puse una leve mueca de fastidio pero asentí en respuesta, y él seguidamente volvió a susurrar en mi oído... algo que no esperaba. -Koyama Keiichiro... ese es mi verdadero nombre.- me sorprendió tanto que le miré adormilado, pero él sonrió. -no se lo cuentes a nadie.- puso un dedo sobre mis labios, y besó mi frente antes de separarse de mi. 

En ese momento me quedé mirándole sorprendido, como él sonreía al verme.. y cuando salió por la puerta, no pude evitar sonreír como un idiota. Finalmente, Romeo me había dicho su nombre "Koyama Keiichiro", esa era su verdadera identidad. 



*************************** 


Cuando él se marchó ya no pude volver a dormir, así que me duché tranquilamente, me arreglé un poco y me puse de nuevo el uniforme. Tenia que entrar a trabajar en tan solo 5 minutos... lo bueno de eso es que estaba dentro del hotel, y ese día no tenia por qué pasar por casa. 

Miré la hora; el servicio de limpieza llegaría en tan solo un rato más a arreglar la habitación, así que tenia que darme prisa. Recogí mis cosas, pero antes de marcharme, miré aquella rosa, prácticamente deshojada ya. Así que él la había guardado hasta el final.. sonreí tontamente; las cosas entre nosotros parecían haber tomado otro rumbo, un rumbo que me gustaba demasiado. 

Salí de la habitación con cuidado de que nadie me viera, pero  sentí unos pasos a mi espalda y me quedé quieto.. y cuando oí esa voz, me giré lentamente sintiendo pánico por ser descubierto.

-¿Shige? ¿qué haces?- era Tegoshi.. ¿qué hacia él en esa planta?

-Ah... buenos días... yo...- no supe que decir, él me miraba desconfiado.

-¿Has vuelto a pasar la noche con alguien?- 

-Shhh... cállate, no hables tan fuerte.- miré a ambos lados, no había nadie más allí. 

-¡Lo has hecho! ¿con... ella? ¿la mujer de tus sueños ha sucumbido a tus encantos?- quise decirle que estaba equivocado, pero tampoco podía contarle lo de Romeo. -vaya, que callado te lo tenias... asi que es con ella con quien estas viéndote.-

-No es eso..- 

-¿Como que no? tienes un buen chupeton en el cuello.- me señaló, y yo rápidamente intenté cubrirme, pero Tegoshi se echó a reír.

-No tienes nada, pero acabas de darme la respuesta.- ¡maldito Tegoshi! ¡quise matarle en ese momento! -tendrás que contarme como lo has conseguido.- rodeó mis hombros con su brazo y yo solo le seguí... después de todo, seria mejor que creyera eso... ¿qué importaba? yo tenia una cita con Romeo, o mejor dicho, con Koyama Keiichiro... 


Continuará....





Chicas! pensaba no subir este capitulo hoy, pero os puedo asegurar que me moría de ganas por hacerlo! ademas que he estado un buen rato escribiendo esta tarde y tengo el siguiente casi listo! pero eso si.. ese ya no podrá ser hasta el fin de semana que viene ^^u  

Bueno.. ya se que al final aquí no se sabe quien les vio salir de la biblioteca.. pero si sera en el siguiente! aunque yo creo que ya podéis empezar a deducir cosas.. o no.. no se! sera que como ya lo he escrito, ya se que pasa ^^u en fin.. que sigo como loca con este fic! y mas con un Romeo tan celoso! me encantó que saliera esa parte de él ^^  asi como la parte mimosa de Shige~~  y sobre todo.. Romeo le dijo a Shige su nombre!!! *aplausos* le ha costado 8 capítulos decírselo! jajaja 

Estoy feliz con escribir este fic, de verdad ^^  espero que os guste tanto como a mi, aunque ya se de las que me dejáis comentario que si ^^ estoy deseando que leais este capitulo! 

Ahora si, el siguiente será la semana que viene.. el final se acerca! y puedo asegurar que el capitulo siguiente será muy fuerte.. ^^