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martes, 12 de marzo de 2013

Siempre serás tu (capitulo 13 - FINAL)

SIEMPRE SERÁS TU - Capítulo 13 (FINAL)

Autor: Saiikeiilove
Resumen: han pasado 3 años desde que News volvió como 4, las cosas parecen haber cambiado ultimamente, sobre todo por un acontecimiento que será la tortura de Shige. 
Pareja: Koyashige
Genero: Yaoi, drama, romantico
Advertencia: lemon


 
Abrió lentamente la puerta de la habitación , miró hacia la cama viendo allí a Kana incorporada.. tenia el móvil entre sus manos, y su mirada aun parecía un poco ausente. Se mordió los labios y apretó los puños; no quería lastimarla, menos después de perder al bebé... pero tenia que hacerlo, ser sincero consigo mismo, con lo que realmente quería, y ser sincero con ella.  

Entró lentamente, con cierto temor por dar ese paso; Shige le había abierto los ojos, aquello había sido como un grito desesperado para darse cuenta de cuanto significaba para él, que no quería tenerle solo como su mejor amigo. Quizás ese niño no llegaría a nacer por algún capricho del destino, porque él debía estar con la persona que amaba realmente.. al menos quería pensar así.

-Kana-chan..- entró sobresaltándola un poco, pero ella le dio una suave sonrisa.

Aquello le sorprendió; Kana no le había sonreído ni una vez desde el accidente, incluso aquella tarde por teléfono parecía molesta.. debía disculparse de algún modo por haberla dejado sola, y sobre todo, contarle la verdad.

-Pensé que te habías marchado a casa.-

-No.. surgió un pequeño problema, nada más.- le devolvió la sonrisa algo decaído; aun le temblaban las piernas de pensar en encontrar a Shige sin vida. –Kana-chan, necesito que hablemos...- se sentó junto a ella, tomó su mano.. pero esta vez Kana no la soltó, si no que la sujetó un poco más fuerte.

No sabia como empezar a contarle, como decirle que por mucho que la quería, por mucho que había deseado formar una familia con ella, que a pesar de que jamás fingió sus sentimientos, había otra persona; la persona más importante en su vida. ¿Pero como iba a decirle que era su mejor amigo la persona de la que siempre había estado enamorado?

-Yo.. también... así que déjame hablar primero.- Keiichiro la miró guardando silencio por un momento. –tengo algo que contarte y es importante.- bajó la mirada tomando aire, y de nuevo, miró a su marido. –Kato-kun no provocó el accidente..- ante aquellas palabras, Koyama la miró sorprendido. –comencé a sentirme mal cuando estaba con él en la cafetería, Kato-kun me traía de camino al hospital... estaba como loco llamándote, tratando de que contestaras al teléfono para avisarte.. en ese momento, un coche nos golpeó... y el resto, ya lo sabes.- miró hacia la ventana, se sentía horrible por haberle mentido así, por haber culpado a Kato.

-¿Por qué no me lo contaste desde un principio Kana-chan?- le preguntó sin poder creerlo; había culpado a Shige, ¡él mismo lo había hecho y se lo había dicho a la cara! Y Shige ni siquiera se había defendido..

-Porque.. ¡me sentía mal! Acababa de perder al bebé... después de enterarme de lo que había entre vosotros.- le miró con cierto rencor, dolida por lo que había oído aquella tarde; por darse cuenta de que incluso a Koyama le importaba más Kato que cualquier otra persona en el mundo.

-¿Como... lo sabes?- no podía creerlo.. ¿ella lo sabia? ¿Se había enterado?

-Eso no importa.. solo respóndeme a algo.. ¿aun le quieres?- Keiichiro la miró a los ojos ante esa pregunta, aunque ella ya parecía saber la respuesta.

-Si...- le confesó bajando la mirada.

-Ya veo...- suspiró. -a veces.. es bueno oír conversaciones ajenas por accidente.. te hace abrir los ojos...-

-Kana-chan, yo.. lo siento mucho.- tomó sus manos y bajó la mirada, sabia que no había hecho las cosas bien con ninguno de los dos, y que una disculpa no era suficiente. –pensé.. que podría olvidarle, ¡te pedí matrimonio queriendo de verdad hacerlo! No ha sido ninguna falsa, solo.. pensé que estaba tomando el camino que realmente quería tomar...-

-Lo se.. ahora me doy cuenta de eso, aunque.. él no tenia que pagar por ese error.- acarició su barriga, realmente había deseado al bebé desde que lo supo.

Koyama guardó silencio. Había hecho daño a Shige, a Kana, incluso de algún modo, a su propio hijo... y todo por no haber sido sincero, por haber empujado a su mejor amigos a que se callara sus sentimientos, y por no haber sido valiente y confesarle él mismo lo que sentía.

-No se como pedirte disculpas Kana-chan..- ¿qué más podía decir? Las cosas ya habían quedado claras.

-¿Sabes? Voy a marcharme de Tokio.. necesito empezar de nuevo.- le miró con una leve sonrisa en los labios, viendo como Keiichiro alzaba la mirada. –tengo un amigo de la infancia en Alenamia, me mudaré allí y empezaré de nuevo...-

-Pero.. ¿qué pasa con nosotros?, estamos casados..- por un segundo, todo se le hizo cuesta arriba, y aunque su intención aquella noche era la de romper su matrimonio, se sintió realmente mal cuando Kana lo hizo.

-Eso no será un problema.. no puedo seguir con alguien que está enamorado de otra persona, y tu tampoco deberías hacerlo…- acarició su mejilla, después de todo, sabia que él era una buena persona.

-No quería lastimarte... y quería a ese bebé..- ella sonrió levemente ante esas palabras sabiendo que eran sinceras. –eres muy fuerte Kana-chan, mucho más que yo.- besó su frente y secó aquella lagrima que corrió por la mejilla sonrojada de ella.

***********************

Su cuerpo descansaba tumbado en la cama, tranquilo... mientras tanto miraba hacia la ventana viendo como las nubes se movían despejando el cielo nocturno. Ya había oscurecido, y toda señal de lluvia parecía disiparse. Suspiró sintiendo esas caricias en su pelo.. perdiendo sus pensamientos en lo que había estado a punto de hacer, comprendiendo que aquella no era la solución.

-¿En qué estabas pensando Shige? ¿Es que te has creído un personaje de una de tus novelas?- le regañó Tegoshi mientras seguía tranquilamente acariciándole el cabello.

Massu sonrió suavemente dándoles una miraba. Shige se veía decaído, quizás estaba asustado por lo que había estado a punto de hacer.. pero desde que le llevaron a casa, Tegoshi no había dejado de mimarlo.

-Eso no es propio de un héroe de una historia de amor Shige.- de algún modo, Massu también intentó animarle.

-No soy un héroe..- susurró.

-¡Está claro que no! Los héroes son valientes.- refunfuñó Yuya arrancando una leve sonrisa por parte de Kato.

Suspiró una vez más.. se avergonzaba de lo que había intentado hacer, se sentía como un estúpido... había preocupado a todos y había podido sentir a Koyama temblar completamente asustado.

Cerró los ojos acurrucándose un poco más sobre las piernas de Tegoshi mientras él seguida dándole esas leves caricias. Agradecía que ellos dos estuvieran allí, ¿pero y Koyama? Él aun no volvía, aunque quizás era mejor así.  Se sentía agotado, hasta el punto de quedarse completamente dormido.

***********************

Ya esta, había acabado con su relación con Kana, aunque realmente había sido ella.. se marcharía a vivir fuera, a comenzar de nuevo.. y ya sabia que no podía ni estaba en posición de retenerla, después de todo, estaba enamorado de Shige.

Subió al coche y se dirigió a casa de Shige; Massu y Tegoshi estarían allí con él. Quería verle, saber si se encontraba bien después de ese susto.. deseaba abrazarle y contarle como se sentía, pedirle que empezaran de nuevo.

Llegó y nada más llamar a la puerta, fue Massu quien le abrió dándole una de esas sonrisas que hacia sentir un poco mejor a cualquiera.. pero habían sido tantas emociones, tantas cosas las que habían ocurrido en tan poco tiempo, que en ese momento se vino abajo..

-Voy a divorciarme de Kana-chan...- sonrió tristemente, pero aliviado en cierto modo.. en ese momento Massu le abrazó.

-Keii-chan... ¿estas bien?- Tegoshi se acercó a ellos, pero Koyama solo asintió separándose de Massu para secarse las lagrimas.

-Estoy bien.- sonrió levemente, solo necesitaba algo de tiempo, y a Shige.. -¿como está Shige?- preguntó enseguida, quería verle, abrazarle.. había tenido miedo.

-Lleva durmiendo toda la tarde, creo que estaba agotado mentalmente..- Keiiricho guardó silencio por un segundo.. si Kato había llegado a eso era por su culpa. -¿como está.. Kana-chan?-

-Le darán el alta mañana, su madre está con ella.. no quería dejarla sola, pero ella tampoco quería que yo me quedase... quizás es mejor así, merece empezar de nuevo y ser feliz.-

-Seguro que ella estará bien.- Tegoshi puso la mano sobre el hombro del mayor intentando animarle, y este solo asintió.

-Quiero ver a Shige..-

-Iré a avisarle de que estas aquí.- Massu se adelantó yendo al dormitorio; en realidad le habían dejado dormir desde que volvieron a su apartamento.

Abrió despacito la puerta, había luz.. así que se había despertado? Pidió permiso para entrar, pero al hacerlo, vio algo que no esperaba.

*************************

-Arreglaras las cosas con Shige ¿verdad?- ante aquella pregunta, Koyama asintió decidido, esbozado una leve sonrisa incluso.

-Quiero intentarlo.. fui un tonto al no haberme dado cuenta todos estos años... supongo que tomé el camino más fácil, y ahora se ha complicado aun más.-

-Aun no es tarde.- acarició la espalda del mayor dándole ánimos, y cuando Koyama se decidió a entrar, Massu salió de la habitación bastante serio.

-Tenemos un problema...-

*******************

Guardó la ultima prenda en la maleta, ya solo faltaba algunas cosas de aseo personal y lo tendría todo preparado para el día siguiente.

-Shige...- se sobresaltó al oír su nombre, pero no se giró a mirar a Koyama. –¿qué estas haciendo? ¿Qué es eso de que te marchas?- se mantuvo allí de pie, mirándole, viendo como efectivamente, Shige tenia una buena maleta preparada.

Suspiró; sabia que Massu enseguida le iría con el cuento. Pretendía hacerlo sin que Koyama se enterase, pretendía que su “segundo plan” no fallase así como lo hizo el primero.

-Necesito alejarme por un tiempo.-

-¿Qué es esto? ¿Primero intentas suicidarte y ahora dice que te marchas? ¿A qué estas jugando Shige?- no lo podía creer, no podía ser que estuviera en esa situación después de que hacia solo unas horas él había estado dispuesto a quitarse la vida.

-¿A que estás jugando tu, Koyama?- le miró, y ante aquella dolorosa mirada, Keiichiro guardó silencio.

-No.. estoy jugando Shige-chan..- susurró abatido, bajando la mirada.. solo pretendía declararse, arreglar las cosas, y empezar de nuevo... pero en ese momento temió que el más joven le rechazara.  -yo.. no se como disculparme contigo.. como puedo remediar todo lo que has sufrido por mi culpa.. realmente me siento mal con todo, he sido un idiota que no ha sabido actuar.. pero antes.. cuando creí que te perdería, me di cuenta de que es contigo con quien quiero estar, que no importa nada más que eso..- estaba siendo sincero, contándole lo que realmente sentía en ese momento.. lo que había sentido horas antes.

Cerró los ojos al sentir como Koyama se acercaba por detrás, como su propio cuerpo se estremecía con solo tenerle cerca y oírle decir esas palabras. Pero ¿eso era todo? ¿así tan fácil quería arreglar las cosas? Podía aceptarlo, hacer como si nada hubiera pasado, aceptar esa disculpa, pero simplemente era incapaz de hacerlo.. por mucho que quisiera, sentía que había llegado a su limite.

-No puedes venir ahora y decirme todo eso.-

-¿No me crees?- le miró serio, encontrándose con la mirada de Kato a través del espejo del armario.

-No es cuestión de lo que yo crea o no.. es como me siento.. ¿es que no te das cuenta? ¡estoy cansado de sufrir por ti! ¡llevo haciéndolo todos estos años! ¡te casaste, rompiste conmigo de la noche a la mañana! ibas a ser padre.. ¿y ahora pretendes que haga como si nada? ¿que me olvide de todo?- se giró a mirarle con cierto rencor, aunque en su interior estuviera temblando por abrazarle y entregarse a él.

-¿Por eso quieres irte? ¿Vas a huir de mi? ¿Te marcharás donde no puedas verme?- le preguntó molesto, triste... decepcionado incluso. –¿de verdad crees que así me vas a olvidar?- le vio morderse los labios, bajar la mirada.. y le abrazó. –si de verdad crees que eso va a funcionar, que dejaras de sufrir por mi, entonces hazlo.- susurró sintiéndole estremecer entre sus brazos.

Su respiración se volvió agitada, su corazón se aceleró tan solo con aquel abrazo. Intentó separarse de él poniendo sus manos en el pecho de su amigo, pero este no le soltó.

-¡Lo haré! ¡Me alejaré de ti! ¡Te olvidaré Keiichiro! No voy a volver a pensar en ti, eso te lo asegu...- abrió los ojos de par en par al sentir los labios del mayor contra los suyos. –déjame..- un beso más, y enseguida se supo nuevamente aprisionado entre los brazos de su mejor amigo.

-No voy a dejarte.- tomó aquellos labios con ansias, con pasión.. y a pesar de que Kato se resistía a responderle, no tardó en sentir como aquella boca se abría contra la suya.

Sonrió entre besos, abrazándole más fuerte, con cierta posesión incluso. No pensaba dejarle escapar esta vez, Shige no se marcharía a ninguna parte, ¡él no! iba a demostrarle que le quería, a dárselo todo.

Abrió un poco los ojos cuando Koyama le tumbó en la cama.. las manos del mayor se deslizaban sobre su cuerpo, entre su ropa.. ya aquellos besos comenzaban a bajar por su cuello haciéndole suspirar.  No quería... ¡no iba a entregarse a él! Se negaba a enamorarse de su mejor amigo más de lo que ya estaba, a ser una presa fácil para él.. pero todo su cuerpo estaba paralizado y tan solo atendiendo a las ordenes de Keiichiro.

-Te odio...- quiso golpear su pecho, pero el mayor le dio una suave sonrisa antes de volver a besar sus labios.

*************************

Lo habían oído todo desde fuera de la habitación.. Shige estaba realmente dolido, destrozado incluso.. pero solo Koyama podía volver a hacerle reaccionar.

-Creo.. que ya deberíamos marcharnos.- susurró Massu retirándose de la puerta; confiaba en que después de esa noche, Shige viera las cosas de otra manera. –Nee.. Tegoshi.. no está bien espiar.- le regañó apartándole de alli.

-Lo se pero.. quiero quedarme tranquilo.-  sonrió alejándose de la habitación, en realidad era hora de volver a casa.

-Shige al final no se marchará ¿verdad?-

-No lo hará.. Keii-chan no dejará que eso ocurra.-

-Me alegro de que por fin las cosas comiencen a tomar un poco de forma.- Yuya sonrió ante esas palabras, él también se sentía aliviado.

Finalmente salieron de allí, cerrando lentamente la puerta, después de todo, ahora les tocaba a ellos solos arreglar las cosas.

**********************

Apretó fuertemente las sabanas entre sus dedos, y de sus labios escapó un suave gemido nada más sentir el cuerpo de Keiichiro desnudo sobre el suyo, ardiendo... haciéndole estremecer con tan solo tenerle cerca. Al final estaba cayendo; sus besos, sus caricias, esa cercanía y esa sensación que siempre le hacia temblar.. era incapaz de resistirse a ello.

Recorrió toda la superficie de la espalda de Shige a besos. Su nuca, haciendo que la piel del más joven se erizara.. sus hombros, se sentían realmente ardiendo.. y su espalda, provocando que Kato se retorciera de place bajo sus labios. Puso su mano sobre la del más joven entrelazando los dedos de ambos.. fue a su oído haciéndole sentir su respiración, así como su voz algo quebrada por la excitación.

-Deja de pensar, no le des mas vueltas a algo que ya está más que claro, no dejaré que te marches.- apretó un poco más su mano, pero en ese momento, Shige giró la cabeza para mirarle.

-Kana-san.. sabe lo nuestro..- Koyama se detuvo un segundo ante esas palabras, pero enseguida volvió a besar la espalda de Kato.  -me oyó... hablando con Massu y Tegoshi cuando te marchaste de la empresa..- comenzó a contarle aquello, encontrándose con la mirada del mayor cuando giró un poco la cabeza para verle. -ella había ido a buscarte, me enseñó la ecografía del bebé y me pidió que te olvidara.. le dije que no podría olvidarte.. pero que no me metería entre vosotros, y al final lo hice… ¡no quería romper tu familia..!- cerró fuertemente los ojos y enterró su cara en al almohada ahogando un gemido en el momento en que sintió a Koyama deslizarse hasta lo más profundo de su cuerpo haciéndole temblar.

-No has roto nada..- mordió suavemente su hombro para besarlo después.. Kato seguía estremeciéndose bajo su cuerpo. –no fue tu culpa... ya se que solo.. intentabas ayudarla.. que no provocaste ese accidente.. tu jamás harías algo así.. ni siquiera te metiste entre nosotros.-  había cometido un nuevo error al culpar a Shige, y solo buscaba la forma de remediarlo de algún modo.

Kato se sorprendió al oír esas palabras; como Keiichiro le confesaba que ya lo sabia, ¿al final Kana se lo había contado?

-¿Y entonces por qué me acusaste? ¿por qué pensaste así de mi Koyama? creí que me conocías.. pero me demostraste justo lo contrario.- quiso llorar, pero todo su cuerpo moría de deseo, de placer, al tenerle dentro.

Koyama no supo que responder.. Shige tenia toda la razón; había fallado en eso. Se suponía que se conocían, ¡eran los mejores amigos! Amantes... pero de algún modo, a medida que se iban acercando más, que se volvían más íntimos, una especie de velo se iba tupiendo entre ellos hasta cegarle; aquello era algo que quería romper definitivamente.

-Fui un idiota..- jadeó suavemente contra el oído del más joven mientras embestía lentamente contra aquel cuerpo que no dejaba de temblar. –de verdad.. lo siento Shige-chan...-

-Eso.. no lo soluciona..- las lagrimas comenzaron a mojar sus mejillas así como la almohada donde trataba de esconder su rostro... entonces, Koyama se detuvo.

Salió abandonando el interior de aquel cuerpo que a pesar de las negativas de Shige, seguía ardiendo, estremeciéndose con sus besos y caricias. Le hizo girarse para verle a la cara, pero Kato rápidamente cerró los ojos y ladeó la cabeza en un intento por que Koyama no le viera llorar.

-¿Como puedo solucionarlo entonces?- le preguntó acariciando el rostro del más joven, secando esas lagrimas que tanto le dolían.

-Deja que me marche..- susurró sin mirarle, sintiendo los labios de su amigo recorrer nuevamente su cuello hasta bajar a su pecho, pero Koyama no le respondió. -¡¡¡aaaah!!!- todo su cuerpo tembló al sentir como Keiichiro volvía a entrar, como aquel calor se volvía más o más sofocante hasta hacerle sentir al limite.

Quería llorar de rabia, de impotencia.. se estaba entregando a Koyama. Había querido ser fuerte y resistirse, pero realmente le amaba de tal modo, que era incapaz de detenerle.

Koyama besó aquellos labios con pasión, con ansias.. su mano tomó la de Kato nuevamente, pero este se soltó de ese agarre así como huyó de sus besos..

-Voy a divorciarme..- se incorporó un momento, y ante la mirada sorprendida de Shige, sacó aquel anillo de su dedo y lo dejó sobre la mesita.  -es contigo con quien realmente quiero estar, te quiero Shige...- le confesó aquello acariciándole la mejilla, y en el momento en que el más joven se quedó completamente quieto, tomó de nuevo aquella mano entre sus dedos volviendo a inclinarse sobre él..

Kato le miraba con los ojos bien abiertos; Keiichiro le miraba también. Podía ver que sus palabras eran sinceras, que ese “te quiero” que había deseado oír por años, era de verdad. Aquello le hizo ceder del todo, dejarse llevar, entregarse por completo a aquellos besos y caricias que su mejor amigo le ofrecía.

-Me iré.. igualmente.- sintió un abrazo, como Koyama de algún modo le sostenía haciéndole saber que no podría caerse.

-Estas temblando..- susurró con una suave sonrisa, volviendo a besar los labios de Kato, sintiendo como esta vez, él se entregaba como siempre lo había hecho.

Ya no podía hacer nada más.. todo su cuerpo temblaba, sus sentimientos estaban más a flor de piel que nunca.. le quería; amaba a Koyama sobre todas las cosas, pero ya nada era como antes; cuando tan solo eran un par de adolescentes dejándose llevar, cuando no importaba nada más que eso.

Oyó a Koyama llamarle.. le miró abriendo despacio los ojos. Lo sabia, reconocía esa mirada, esa forma en que Keiichiro se mordía los labio y aquel ritmo que su cuerpo comenzaba a tomar. Volvió a cerrar los ojos abrazándose a él, acogiéndolo por completo dentro de su cuerpo así como sentía las caricias de sus manos.. entonces, ambos se consumieron en aquel fuego hasta quedar completamente rendidos entre las sabanas.

****************

No podía dejar de repartir besos sobre la piel de Shige; quería abrazarle fuerte, tenerle siempre a su lado.. le había extrañado tanto que quería recuperar ese tiempo, enmendar todo los errores que ambos habían podido cometer en el pasado.. realmente, olvidarlos y volver a empezar.

Kato tenia su mirada fija en aquel anillo sobre la mesita, sintiendo como Koyama estaba tras él; besándole, abrazándole.. recorriendo cada milímetro de su piel con suaves caricias bajo las sabanas. Habían hecho el amor hasta acabar agotados, pero aquello no decía nada, ¡no arreglaba las cosas! Por mucho que quisiera borrar y comenzar de nuevo, se sentía incapaz de hacerlo.

-Siempre deseaste ser padre... buscaste tener un hijo.. debías estar demasiado seguro de tu matrimonio para eso.- su voz sonó algo entrecortada, y aunque no quería hacerle más reproches, se había sentido dolido igualmente con aquello.

Koyama por un momento se detuvo. Fijó su mirada sobre la nuca de su amigo y seguidamente posó allí sus labios..

-No lo busqué.. simplemente ocurrió.- si, sabia que había sido algo irresponsable, ni siquiera había pensado en ello. –yo.. tampoco lo esperaba, me enteré justo al día siguiente de haber pasado la noche juntos.. esa noche me emborraché y decidí confesarte lo que sentía.. ya no podía más..-

-Pensé que esa noche había quedado claro entre nosotros aunque no te confesaras.-

-Lo hizo.. pero supe lo del bebé... en ese momento sentí que el mundo se me venia encima, aquello lo cambiaba todo.- volvió a recorrer aquella suave piel bajo sus dedos, sintiendo como se erizaba a su paso. –te quiero Shige.. siento no haberme dado cuenta antes de lo que sentías.- se acurrucó tras su espalda, tomándole entre sus brazos.. no quería que Shige se marchara, que actuara de aquella forma tan fría aun cuando habían hecho el amor y le había sentido temblar entre sus brazos como tantas otras veces.

Shige no dijo nada... se quedó en silencio; tan solo sintiéndole cerca, dejando que le abrazara sin siquiera hacer el intento de escapar de sus brazos.. solo quería cerrar los ojos esa noche, y que a la mañana siguiente todo fuera mucho más sencillo.

****************************

Koyama despertó a la mañana siguiente por el sonido de la lluvia.. abrió los ojos y miró hacia la ventana viendo las gotas golpear contra el cristal. Sonrió tontamente al recordar que habían pasado la noche juntos, que se había declarado por fin, que podrían volver a empezar.  Sintió un poco de frío, así que buscó arrimarse a Shige, pero él no estaba en la cama.

-¿Shige-chan?- le llamó incorporándose, dando una rápida mirada a la habitación.

Kato no contestaba, y había demasiado silencio en la casa.. ni siquiera se oía el agua de la ducha correr, tampoco olía a café.

Se levantó de la cama tirando de la sabana y echándola sobre sus hombros para cubrirse; hacia algo de frío esa mañana.. y su cuerpo comenzaba a temblar levemente.

-Shige.. deja de jugar..- sonrió nervioso, pero antes de salir de la habitación, miró al lugar donde Kato había dejado la maleta a medio hacer la noche antes.

Abrió los ojos de par en par, negó con la cabeza, y quiso morirse cuando vio que la maleta no estaba allí. Rápidamente salió de la habitación sujetando las sabanas como podía.. Shige no se había marchado ¿verdad? ¡no podía hacer eso después de aquella noche que habían pasado juntos!

Buscó por toda al casa; el estudio de fotografía de Kato, el baño, la cocina.. no había rastro de él por ninguna parte. Definitivamente se había marchado, ¡al final Shige lo había hecho! se había alejado de él.. le olvidaría..

-No.. no quiero eso...- se dijo a si mismo sintiendo como las lagrimas comenzaban a recorrer sus mejillas.

Por un momento no supo que hacer.. donde buscarle. No sabia donde se había marchado, por cuanto tiempo.. solo que le estaba perdiendo para siempre.

Levantó la mirada cuando oyó la cerradura de la puerta.. rápidamente corrió a la entrada sujetando las sabanas alrededor de su cuerpo.. y cuando se detuvo, la puerta finalmente se abrió dejando ver a un sorprendido Shige.

-¿Qué.. estas haciendo? ¿ibas a salir así a la calle?- le preguntó sin entender que demonios hacia su amigo tan solo con una sabana a medio cubrir su cuerpo. -estas.. llorando?- pero enseguida se dio cuenta de esas lagrimas; como los ojos de Koyama estaban brillantes y sus mejillas rojas algo húmedas.

-Creí que te habías marchado...- intentó sonreír, pero solo le salió un puchero que le hizo romper a llorar abrazando a Kato. -no estabas en la cama... y no estaba tu maleta...- le explicó casi sin que su voz se entendiera.

El más joven sonrió suavemente sintiendo aquel abrazo, como Koyama lloraba como un niño al creer que se había marchado. Suspiró y alzó su mano libre para acariciar el cabello de Keiichiro; al final había decidido quedarse, ser sincero consigo mismo, con lo que sentía y quería en ese momento.. quizás volver a intentarlo no era tan mala idea.

-Baka.. solo fui a comprarte dulces, no tenia ninguno en casa y pensé que te gustaría comer alguno al despertar.- suspiró resignado, aunque quizás no había estado mal darle ese pequeño susto.

-¿En serio?- se separó un poco y le vio con la cajita de dulces en la mano..  Kato asintió, y aquello le hizo sonreír algo avergonzado. –entonces.. ¿te quedas?-

-Me quedo.- alzo su mano acariciando levemente la mejilla del mayor, secando esas tontas lagrimas que le hacían incluso querer reír. –pero no creas que por esto ya te estoy aceptando Keiichiro.- se puso algo serio, pasando junto a Koyama para dejar la cajita de dulces sobre la mesa del salón. –han pasado muchas cosas.. no es tan fácil, quiero volver a intentarlo pero..- guardó silencio cuando su amigo lo atrapó contra la mesa y besó dulcemente sus labios. -... pero.. no te lo voy a poner nada fácil... tendrás que conquistarme de nuevo...- le miró agitado, poniendo sus manos sobre la boca de Koyama para impedir ese beso.

Keiichiro sonrió suavemente ante aquella mirada seria; ante esa expresión que pretendía ser segura y firme.. pero no le costó nada apartar esas manos de sus labios, y tomándole de la cintura para pegarle más a él, le volvió a besar.

-Entonces deja que empiece a hacerlo..- susurró entre besos, sintiendo como Shige poco a poco cedía respondiendo a sus besos..

Lo sabia; no seria fácil arreglar las cosas, volver a empezar.. habían ocurrido demasiadas cosas, había lastimado demasiado a Shige.. pero en ese momento, lo único que quería era volver a empezar, recuperar a esa persona que tanto miedo había tenido de perder para siempre.

-Keii.. se te.. ha caído la sabana...- susurró oyendo la risita del mayor. –no es gracioso...- refunfuño, y al momento, se vio arrastrado a la habitación mientras igualmente iba quedando sin ropa...

Ya no quería echar la vista atrás, no más rencores ni reproches.. solo quería comenzar de nuevo junto a Koyama.


FIN

 
Antes que nada, gracias a las que habéis llegado hasta aqui, a las que habéis seguido el fic desde que empezó capitulo tras capitulo, y a las que se han unido más tarde leyendo todo de una vez! gracias a las que habéis dejado un simple comentario ayudándome a seguir con este fic, y como regalito, en un par de dias subiré un pequeño epilogo para dar el cierre final a este fic ^^ pero oficialmente, el fic acaba aqui. 

Tengo que decir que me ha encantado escribirlo.. pensé que no seria capaz de sacar tiempo, pero cuando se quiere, se puede, solo es cuestión de encontrar un rato por minimo que sea y ponerse (lo dice la que ha encontrado algún ratito para escribir este fic durante la hora de la comida en el trabajo) La idea de este fic se me ocurrió muy deprisa cuando Fa-chan me animó a escribir un Koyashige largo, asi que quise escribirla cuanto antes, hacerlo lo mejor posible respetando mi idea inicial del fic.. y tengo que decir, que por lo menos yo, me he quedado satisfecha con el final.. eso fue lo más complicado de este fic! como ya comenté en el capitulo anterior, tenia otro final pensado; pensaba hacer que Shige se marchara en vez de ese intento desesperado de suicidio.. pero me pareció demasiado frio para él, asi que por eso opté por lo del capitulo anterior ^^u eso, pero aun asi, en este capitulo quise mantener un poco la posibilidad de que Shige se marchara hasta el final, después de una historia de amor tan dura, él podía aceptar a Keii asi como asi, eso era lo que yo estaba pensando, por eso este final, quería un final feliz, eso lo tenia claro desde el principio ^^ 

Este fic ha sido una especie de reto para mi, me da lastima que se acabe.. pero ahora toca que otras escriban! yo de momento voy a relajarme un poco con esto de los fics (si, hasta que se me cruce otra idea por la mente ^^U) 

Bueno, me despediré del fic ya en el epilogo, y siendo haber subido este capitulo más tarde, pero he estado con mucho trabajo y encontrar los huecos para escribir se hacia dificil.. aunque más que eso, ha sido la desgana que me ha provocado el trabajo y la falta de tiempo libre.. pero aquí esta, asi que agradeceré vuestros comentarios, quiero saber que os ha parecido el final a las que habéis llegado hasta aquí ^^ asi que muchas gracias.. y esperad ese pequeño epilogo! 




domingo, 10 de febrero de 2013

Siempre serás tu (capitulo 9)

SIEMPRE SERÁS TU - Capítulo 9 

Autor: Saiikeiilove
Resumen: han pasado 3 años desde que News volvió como 4, las cosas parecen haber cambiado ultimamente, sobre todo por un acontecimiento que será la tortura de Shige. 
Pareja: Koyashige
Genero: Yaoi, drama, romantico
Advertencia: lemon


 
Sabia perfectamente lo que estaba haciendo, en qué acabaría aquello si Shige no le detenía.. y al juzgar por los besos y caricias que este le daba, sabia que tampoco iba a parar. Estaba casado, había bebido... pero era totalmente conciente de lo que estaba a punto de ocurrir.

Shige le miró a los ojos viendo ese brillo que tanto extrañaba. Aquella sola mirada ya le hacia temblar, desearle.. se sentía débil ante Koyama, incapaz de detener las ganas que tenia por besarle y hacerle suyo de nuevo. Ahí le tenia; sentado a los pies de la cama mientras él seguía de pie entre las piernas de Keiichiro deshaciéndose por completo de su camisa.

Suspiró suavemente, alzando su mano para acariciar el pecho del más joven, sintiendo como enseguida Kato le besaba dulcemente haciéndole quedar tumbado en la cama. Enseguida se abrazó a su amigo; gimiendo calladamente por los besos que comenzaban a recorrer su cuello.  Aquello era una autentica locura.. no quería ser infiel a su esposa, pero el sentimiento de volver a estar con Shige, era más fuerte y necesario que cualquier otra cosa.

-Keii.. ¿estas bien?- le preguntó al mirarle y ver cierta inquietud en sus gestos.

Acarició su mejilla, robándole un suspiro más. Entonces Koyama asintió dándole una suave sonrisa, comenzando a acariciar la espalda de Kato, invitándole con ello a seguir.

No quiso preguntar más.. ni siquiera darle una segunda oportunidad para que Koyama le pidiera que se detuviera. Quería ser egoísta, tenerle de nuevo, no pensar en que estaba casado.. y pensar que si alguien era culpable de aquello, ese era Koyama por engañar a su mujer.

Acabaron desnudos entre las sabanas, la habitación estaba levemente iluminada, y la lluvia no cesaba aun. Ambos cuerpos se llamaban a gritos ante la necesidad de volver a sentirse, de descubrir nuevamente aquel sentimiento que hacia meses se había perdido.

Sus labios se deslizaban recorriendo cada centímetro de piel en el cuerpo de Keiichiro; erizándola, haciéndole temblar con tan solo el roce de su aliento. Bajó un poco más y su lengua se coló en el ombligo del mayor haciéndole gemir, arquear todo su cuerpo incluso. Se le escapó una suave sonrisa.. después de todo, Koyama seguía reaccionando igual ante él, estremeciéndose del mismo modo cada vez que hacia aquello, así que siguió con esas caricias un poco más...

Koyama abrió los ojos mirando al techo.. perdiendo allí su mirada mientras los labios de su amigo seguían bajando por su vientre.. un poco más y se mordió los labios al sentir el calor de su boca, soltando aquel gemido que había intentado reprimir justo cuando los labios de Kato se deslizaron por su miembro. Alzó sus manos buscando enterrar sus dedos entre el pelo del más joven, y cuando lo hizo, sus miradas se encontraron.

Quería hacerle sentir de nuevo, demostrarle de algún modo a Koyama que le amaba sin necesidad de palabras. Y mientras sus labios hacían que aquel cuerpo temblara, sus dedos acariciaban aquel cálido lugar entre las piernas de su amigo.

Le miraba mientras aquellas caricias seguían estremeciendo su cuerpo, haciéndole recordad cada una de esas veces en que habían hecho el amor.. aquella sensación que jamás había vivido con nadie; tan solo con Shige. Cerró los ojos fuerte cuando las caricias de su amigo comenzaron a preparar su interior.. en ese momento, Shige le besó para calmarle, y él respondió casi desesperado a esos labios.

Ya no podía esperar más por volver a hacerle suyo, y podía jurar que Keiichiro tampoco; ambos se necesitaba, ¡había sido así por años! Así que retiró sus dedos bañados en aquel calor, acariciando el interior de aquellos muslos, y acomodándose entre las piernas de su amigo, se guió buscando entrar en él.

-Aaaaaah~~- gimió suavemente aferrándose a Shige cuando este se deslizó lentamente en su interior.

Jadeaba, temblaba de placer, de miedo incluso.. de necesidad por volver a sentir como Kato le hacia suyo. Pero había algo diferente.. abrió los ojos y los clavó en Shige; en esa mirada brillante. Alzó su mano acariciando esas mejillas rojas, sintiendo como los labios de su amigo buscaban sus dedos para besarlos.. aquello le hizo quedarse embobado mientras sentía aquel escalofrío recorrer todo su cuerpo y erizar su piel. ¿Cual era la diferencia esta vez? esa sensación que se incrementaba, que le hacia sentirse completamente vivo, que le hacia ver una y otra vez que casarse había sido un error. No quería pensar.. solo entregarse a él, sentirle por completo de aquella forma tan apasionada en que Shige le hacia el amor.

Kato no dejaba de mirarle... ¡era realmente irónico! ahí estaban, en la cama donde hacia un rato había estado a punto de acostarse con otra persona. No quería eso, solo le quería a él, ¡le deseaba a él! había sido un idiota por no ser sincero y dar ese paso, por permitir que Koyama se casara... ¿y ahora qué? ¿eso les quedaba? ¿verse a escondidas de su esposa? Aunque podría conformarse, no era eso lo que quería.

Shige no le decía nada... era extraño estar tan callados; solo dejando paso a los jadeos y gemidos. Todo su cuerpo se estremecía, se revolvía bajo el de su amigo con sus besos y caricias.. con aquellas perfectas embestidas que se volvían más apasionadas tocando fondo en él.

La tormenta seguía, el calor aumentaba entre las cuatro pareces de aquella habitación, entre las sabanas blancas húmedas por el sudor de ambos cuerpos.. no habían dejado de mirarse a los ojos, de devorarse a besos y recorrer el cuerpo del otro con caricias como si ambos quisieran recordar cada rincón que tan bien conocían..

Ni siquiera hacia falta hablar en ese momento.. solo tomó la mano de Keiichiro a la altura de la cabeza de este, sintiendo como su amigo la apretaba entre sus dedos, como el cuerpo de este temblaba y su voz escapaba en gemidos entrecortados.. entonces lo sintió; aquel calor que manchaba sus dedos, su cuerpo incluso.. aquel calor que le hacia dejarse ir y explotar dentro de aquel cuerpo que le acogía.

-Aaaaaaah~~~- un ultimo gemido y buscó necesitado los labios de Koyama, robándole cada respiración, cada suspiro.. mirándole a los ojos deseando decirle “te amo”.

Sus manos entrelazadas seguían unidas de una forma más suave, sus respiraciones se mezclaban entre los labios de ambos.. hasta que Shige apoyó su cabeza en el pecho de Koyama, sonriendo al oír su corazón acelerado.

Sentía una sensación cálida recorrer todo su cuerpo.. como siempre había sido con Shige. Clavó su mirada vidriosa en el techo, comprendiendo la diferencia.. comprendiendo aquella pasión desbordante y la dulzura con la que Kato le había hecho el amor. En ese momento se sintió asustado de verdad, todo era un completo lío, una maldita decisión equivocada que ya no tenia vuelta atrás.

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Despertó por la mañana temprano con un fuerte dolor de cabeza. Se revolvió un poco entre las sabanas, pero nada más intentar girarse se sintió abrigado por unos brazos. Tembló. Podía saber que era él sin siquiera abrir los ojos.. su respiración, su olor.. ese calor que le envolvía por completo pegándole a su cuerpo.. no podía ser nadie más que Shige

Si, lo recordaba perfectamente... la noche anterior había llegado a la casa de su amigo después de emborracharse y le había encontrado con ese niño allí. Habían acabado haciendo el amor, lo había deseado desde lo más profundo de su alma, y Shige se había entregado como si no existiera nada más que ellos dos.

Consiguió girarse y le miró.. Kato seguía dormido, sus mejillas aun estaban algo rojas.. eso le hizo sonreír. Las acarició suavemente con las yemas de sus dedos robándole un suave ronroneo, entonces los apartó enseguida.

Aquello no podía ser.. ¡estaba casado! felizmente casado.. ¿pero entonces por qué le faltaba Shige? ¿por qué tenia esa necesidad de protegerle y ser protegido por él? Si, ya sabia por qué era.. ya sabia que no había podido olvidarle, pero al final, tampoco le había confesado esa noche que estaba enamorado de él.. y quizás era lo mejor, necesitaba pensar las cosas con calma, y sobrio.

Fue a levantarse de la cama, pero en ese momento Shige le abrazó fuerte impidiéndole que lo hiciera. Sonrió suavemente ante ese gesto, y sin decir nada, se acomodó de nuevo, encontrándose con la mirada somnolienta del más joven.

-¿Ya te marchas?- le preguntó roncamente, viendo embobado ese sonrojo en las mejillas de Koyama.

No quería dejarle ir esa mañana, se suponía que con lo que había pasado entre ellos la noche anterior ya se lo habían dicho todo.. después de todo, no podían dejarlo por mucho que Koyama estuviera casado.

-Tengo trabajo.- le sonrió levemente viendo un gracioso pucherito en los labios de Kato; no era la primera vez que veía ese gesto por parte de su amigo cuando le decía que tenia que marcharse.. pero si hacia mucho que no disfrutaba de eso.

-Entiendo...- suspiró resignado, pero cuando Koyama se incorporó, Shige lo hizo tras él.

Se estremeció cuando los labios de Kato se posaron suavemente sobre su hombro. Ese beso erizó toda su piel, y solo cerró los ojos dejándose acariciar un poquito más.

 -Llegaré tarde~- sonrió sintiendo un leve cosquilleo por esos besitos que recorrían su nuca.

No podía negar que se sentía bien con Shige, en esa situación, aun cuando solo había complicado más las cosas. Abrió los ojos cuando Kato se detuvo, y enseguida se giró a mirarle.

-Puedes ducharte si quieres.-

-Uhn..- negó con la cabeza sin dejar de sonreírle de aquella forma tan sutil. –necesito volver ya, lo haré en casa.- Shige asintió en respuesta, y esta vez, Koyama se levantó buscando su ropa.

Le observó desde la cama; como Keiichiro se vestía refunfuñando por no encontrar la mitad de su ropa.. eso le hizo reír un poquito. Quería que fuera así cada mañana; despertar juntos después de haber hecho el amor, oírle refunfuñar por su ropa... sentir su olor en las sabanas aun cuando Koyama ya había salido de la cama.. quería una vida con él. Salió de sus pensamientos cuando el mayor le habló diciendo que ya se marchaba, esa era la realidad después de todo.

-Ve con cuidado.- le sonrió; y aunque quería decirle que se vieran en la noche, no se atrevió a hacerlo.. solo necesitaba pensar un poco en lo que había pasado esa noche, acabar de darse cuenta de que ambos realmente querían estar juntos.

Koyama salió de la habitación dejando a Kato acurrucado entre las sabanas. Caminó por el pasillo dispuesto a marcharse y pensar en todo aquello.. ¡buscar alguna solución a ese problema! pero al pasar junto a la cocina, se detuvo esbozando una suave sonrisa.

*******

Shige se había vuelto a dormir, pero ya el sol comenzaba a molestar en su cara. Había dejado las cortinas abiertas la noche anterior, y por supuesto había dejado de llover.

Por un momento ni siquiera quiso abrir los ojos; al hacerlo Koyama ya no estaría allí.. y eso le haría tener la sensación de que las cosas no cambiarían por haberse acostado de nuevo.

Se mantuvo un poquito más en la cama dándole vueltas a todo. Había querido confesarle lo que sentía, de hecho, creía haberlo hecho de algún modo al juzgar por la reacción de Keiichiro esa misma mañana; como se había dejado abrazar y simplemente no había huido de él.

Finalmente se levantó de la cama y alcanzó a ponerse la ropa interior y una camiseta. Caminó hasta el salón con la esperanza de que él estuviera allí, pero no era así... ya le había dicho claramente que tenia que marcharse a casa y luego a trabajar. Además, estaba su esposa...

Suspiró pesadamente. Koyama estaba casado.. ¿qué esperaba? ¿que tras esa noche él se divorciara de su esposa? no.. Koyama no haría eso.. pero por otra parte, él tampoco le seria infiel. Se llevó las manos a la cara, todo era un lío que cada vez se enredaba más y más.

Llegó a la cocina para preparar café, pero cuando entró se quedó quieto en la puerta. Había café recién hecho, y una nota. Se acercó tomándola entre sus manos.. era de Koyama, ¿de quien si no?

"He preparado café, pero no puedo quedarme a desayunar contigo, lo siento Shige-chan, ¡comeré por el camino! Ten un buen dia~"  sonrió suavemente tras leer esa nota mientras tomaba una taza de ese café que se hacia más delicioso de lo normal solo por el simple hecho de que koyama lo hubiera preparado. Tenia que decírselo... ¡confesarle de una maldita vez que estaba enamorado de él! ¡Decírselo con palabras! simplemente tenia que hacerlo, aprovechar esa ultima oportunidad.

******************* 

Había pasado la mañana grabando para el News every soportando un dolor de cabeza horrible debido a la resaca, aunque no parecía ser solo eso.. en realidad había estado algo torpe ese día, no dejaba de darle vuelta a todo; a su situación, a sus sentimientos.. su corazón no dejaba de latir acelerado, tanto, que pensaba que se le escaparía del pecho.

Podía sentir aun el aroma de Shige impregnado en su cuerpo.. aquel calor que tanto conocía, esa mirada clavada en la suya.. ¿por qué demonios las cosas no habían sido de otra forma? pero ya no había más que pensar. Solo tenia dos caminos; confesarle a su mejor amigo sus sentimientos como estaba dispuesto a hacer la noche anterior e intentar algo más, o quedarse callado como todos esos años y seguir con su esposa.

-Necesito algo dulce~~- lloriqueó yendo directamente a la mesa con comida que había en mitad de la sala.

Sus compañeros ya se marchaban a casa, pero él se quedó allí sentado llevándose uno de esos eclairs que tanto le gustaban a la boca. Quizás con algo dulce sus pensamientos se aclarasen, aunque la noche anterior mientras estaba borracho parecía haberlos aclarado del todo.

Sonrió algo irónico; "solo los niños y los borrachos dicen la verdad". Conocía aquel dicho.. y si era cierto, ¿eso significaba que lo que más deseaba era estar con Kato? si.. sin duda era eso.

Finalmente recogió sus cosas y se despidió. Aun tenia que ir al aeropuerto a recoger a Kana antes de volver a casa. Ella llegaba solo en un par de horas, y no estaba bien dejarla tomar sola un taxi.. así que enseguida se dirigió allí.

Estuvo esperando, mientras tanto jugueteó con su móvil. Tenia un mensaje de Shige desde esa mañana "gracias por el café recién hecho". Sonrió con solo esa tontería.. ¡tenia que decírselo! ¡estaba siendo insoportable callarse! en ese momento, se sentía capaz de cualquier cosa por estar con su mejor amigo.

"De nada  =^.^="  Le respondió con ese corto mensaje. ¿Qué más podía decirle en ese momento? no quería hablar de lo que había ocurrido entre ellos por teléfono, mediante mensaje. Pero realmente era algo que debían hablar.

Levantó la mirada cuando oyó una voz al fondo; era su esposa, pero al acercarse, se dio cuenta de que no tenia muy buena cara.

-Kana-chan, ¿estas bien?- preguntó enseguida, pero ella solo afirmó con una suave sonrisa.

-Solo un poco mareada..- le respondió manteniendo la sonrisa, algo sonrojada incluso.

-Seguro que te ha sentado mal algo antes de subir al avión.- la chica solo asintió tímidamente, y Koyama tomó su equipaje para salir del aeropuerto.

Llegaron a casa en poco rato, ella hablaba sobre el viaje, y Keichiro simplemente se limitaba a escuchar.. su cabeza seguía en otro mundo; pensando en Shige, en Kana... ¡no quería lastimarla! pero por mucho que adorase a su esposa, estaba completamente enamorado de su mejor amigo.

Comenzó a preparar la cena mientras ella se aseaba, pero llevaba demasiado tiempo en el baño ya. Fue a llamar a la puerta y justo entonces se abrió encontrándose con el rostro algo pálido de Kana.

-¿Aun te sientes mal?- ella solo afirmó moviendo levemente la cabeza.. en ese momento, sus mejillas se colorearon de un tono rosado. -vamos al hospital entonces.- fue a coger sus cosas, pero ella le detuvo.

-No necesito ir al hospital.- Koyama se giró a mirarla, pero cuando lo hizo, la vio llevarse ambas manos al vientre.

Aquella suave sonrisa en los labios de la chica, una tímida mirada llena de felicidad.. no le hizo falta más para darse cuenta. En ese momento, sintió que todo su mundo cambiaba.

**********

Suspiró una vez más.. de nuevo distraído, ausente... y ese chico llamando su atención. Kato se giró a mirar a Takumi, este reclamaba su atención para seguir con aquel tema de abogacía.

-Lo siento.. estaba distraído.- le sonrió levemente volviendo a explicarle el tema.

-Siempre estas distraído..- refunfuñó el muchacho mirándole de reojo.

Kato solo sonrió ante esa verdad. Era cierto que llevaba días distraído.. no había sabido nada más de Koyama en casi una semana, después de aquella noche que habían vuelto a pasar juntos. Sabia que tendrían que verse en unos días más para una sesión de fotos con News, pero aun así, realmente esperaba que Koyama se hubiera puesto en contacto con él, que hubiera contestado a sus llamadas al menos.

Comenzaba a preocuparse, a sentir miedo de que Keiichiro no quisiera verle después de haber vuelto a hacer el amor con él.. y realmente era eso lo que parecía.

De nuevo se le escapó un suspiro. ¿Como actuaba así de irresponsable? ¡él mismo había ido a buscarle aquella noche! ¡le había pedido que le besara aun sabiendo lo que pasaría después! ¡estaba casado! y aun así le buscaba.. pero ¿y luego qué? ¿iba a actuar como un idiota evitándole? recordaba que aquello pasó una vez... no hacia mucho en realidad, justo cuando Koyama le contó que iba a casarse. En ese entonces, supo por qué Keiichiro días antes de tal noticia, apenas había mantenido contacto con él.

 Flashback

Shige no dejaba de dar vueltas nervioso por la habitación mientras se preguntaba para qué Koyama les había reunido a los tres en aquella sala tras finalizar los ensayos. "Necesito que estéis los tres", eso fue lo que dijo, algo serio, apenas sin mirar a nadie. No podía tratarse de un nuevo proyecto ¿verdad? ya andaban trabajando en un nuevo single, y de tratarse de algo así, no se lo hubieran comunicado antes solamente a Koyama.

-Shige ¿quieres dejar de dar vueltas ya? me estas haciendo perder la concentración.- refunfuñó Tegoshi en un intento por seguir con su juego.

-¿Quieres un te o algo que te relaje un poco?- le preguntó esta vez Massu; llevaba rato observándole, y su amigo no había parado quieto ni un segundo.

-No Massu.. estoy bien.- sonrió forzadamente y se asomó a la ventana.

¿Qué tenia que decir Koyama? ¿es que acaso iba a soltar lo que había entre ellos? ¡los chicos ya lo sabían! ¿qué más hacia falta decir? ellos se habían enterado hacia casi tres años ya, y habían guardado el secreto desde entonces.. habían sido discretos sin hacer ningún comentario, incluso intentando hacer como que no habían visto nada si alguna vez abrían la puerta y les pillaban comenzando algo en el camerino. No, no podía ser eso.. ¿pero y entonces? A decir verdad, Koyama llevaba días demasiado raro.. como si de algún modo intentase evitarle.. incluso sus encuentros habían disminuido considerablemente.

La puerta se abrió y los tres se giraron a mirar al recién llegado. Koyama lo hizo solo; le pidió al manager que les dejase hablar con ellos tres a solas, sonrió, y tomó asiento frente a sus compañeros.

-¡No me miréis así! ¡me hacéis sentir más nervioso!- rió tontamente, intentando calmarse a si mismo.

-¿Ocurre algo Keii-chan?- Tegoshi dejó su juego a un lado, podía darse cuenta de que lo que el líder tenia que decir parecía importante.

-Bueno.. aun no...- se rascó la nuca desviando la mirada, pero enseguida le dio una rápida mirada a Shige. -hay algo que quería decios.- tomó aire intentando ponerse serio, pero los otros tres les miraban más serios todavía. -voy a casarme, dentro de cuatro semanas.- silencio..

Aquello cayó como un cubo de agua helada para Shige. ¿Iba a casarse? ¿qué broma era esa? no era divertido, ni gracioso.. menos porque Koyama lo estaba diciendo demasiado serio.

-¿Vas a.. casarte?- preguntó Massu sorprendido, el líder solo asintió bajando la mirada con una media sonrisa.

-¿¿¿Ehh??? ¿como qué vas a casarte?- la mirada de Yuya fue rápidamente a Shige; este estaba callado, en completo estado de shock.

-Si, eso mismo.. voy a casarme dentro de cuatro semanas.. se que es repentino pero.. ya está todo hablado, he pedido permiso, y nada afectará a News, podéis estar tranquilos.- Keiichiro les dijo eso para calmarles, pero en ese momento, lo que más preocupaba a Tegomass, no era News precisamente..

Massu y Tegoshi se miraron entre si; ambos con la misma pregunta "¿qué pasa con Shige?" y Kato, simplemente seguía en silencio mirando al suelo, intentando digerir esa noticia y despertar de algún modo de esa pesadilla.

-¿Pero quien es la chica? ¿salías con alguien?- el líder asintió ante la pregunta del más joven, y enseguida tuvo que contestar todo lo que Tegoshi quiso preguntarle sobre la mujer en cuestión.

-Es una buena chica, os la presentaré antes de la boda, os caerá bien.- sonrió un poquito más tranquilo, pero entonces, Kato se levantó sin decir nada. -¿Shige...?- le llamó cuando vio a su amigo dirigirse a la puerta cerrándose tras él.

  -Koyama... ¿qué pasa con Shige? vosotros..- iba a decirle "estáis juntos", pero solo se mordió los labios dejando ahí la frase.

Keiichiro sonrió suavemente y tomó aire. Sabia que aquello seria duro para Shige, que era una noticia muy repentina.. que tendría que romper con sus encuentros con él.. pero había tomado la decisión de casarse siendo consciente de todo eso.

-Lo nuestro no va a ninguna parte Massu, no puedo seguir viéndome así con Shige cuando se que él no quiere nada más.- ese fue el motivo que le había impulsado a casarse; Kato jamás le había pedido algo más.. más bien siempre le había dejado en claro que solo eran encuentros sexuales.

-Deberías ir a buscarle ahora.- Tegoshi le habló serio, y ante la mirada del más joven, Koyama asintió saliendo en busca de su mejor amigo.

******

Caminó por los pasillos del edificio hasta subir a la azotea, quería estar solo en ese momento, darse cuenta de lo que estaba pasando para poder aceptarlo de la mejor forma posible. Koyama ya se lo había dicho ¿no? algún día todo ese juego se acabaría.. él se quería casar y tener una familia... y él, ¿como iba a darle eso? no podía.. por eso jamás le había confesado sus sentimientos.

-Pensé que estarías aquí.- Koyama se acercó lentamente, manteniendo un poco la distancia.. en realidad no sabia muy bien que decir. -Shige... siento no habértelo contado antes, no sabia como hacerlo.- había sido difícil aguantar esos meses sin contarle que había conocido a una chica, simplemente se había callado y había seguido ocasionalmente con esos encuentros con su amigo. -empezamos a salir casi por casualidad.. pero.. me he enamorado de ella.- ante esa confesión, Kato sintió como aquellas lagrimas que había estado aguantando caían por sus mejillas.

Era cierto; podía decirse que se había enamorado de aquella chica. Solo habían salido, se habían visto en el trabajo.. ni siquiera un beso o pasear tomados de la mano.. pero ella podía darle esa familia que tanto deseaba, la que Shige no estaba dispuesto a darle a pesar de que su mejor amigo era la persona más especial en su vida.

-Enhorabuena..- susurró con la voz entrecortada, solo quería que Koyama no le viera llorar.

-Shige-chan..- le tomó del brazo haciendo que se girase, y entonces, vio aquellos ojos brillantes por las lagrimas que Kato intentaba aguantar. -yo..- en ese momento se dio cuenta de algo.. ¿había algo más verdad? Algo que Shige no le había contado nunca.

-Me.. alegro mucho por ti Koyama.- le sonrió todo lo ampliamente que pudo, intentando ser sincero; y aunque aquello le matara por dentro, jamás le confesaría a Koyama lo que sentía, él merecía ser feliz.

********************************

Dos semanas mas tarde...

-¿Y no vas a hacer nada por impedir esa boda?- le preguntó Tegoshi indignado mientras su compañero se probaba el traje que usaría el día de la ceremonia.

-¿Impedir la boda? ¿por qué?- sabia que Tegoshi acabaría sacándole el tema.. ¡llevaba dos semanas intentándolo! por eso había querido acompañarle a comprar el traje ¿verdad? para no dejarle escapatoria.

-Ya lo sabes, no te hagas el tonto conmigo, se que estas enamorado de él ¿o es que de verdad piensas que en su momento Massu y yo nos tragamos eso de que solo os acostabais?- había tardado en decírselo porque sinceramente, no había querido meterse en la relación entre ellos.. pero Koyama iba a casarse, así que la cosa había cambiado.

-Koyama va a casarse.. ¿crees que si hubiera algo más estaríamos aquí comprándome este estúpido traje?- se miró al espejo, le quedaba bien, no podía negarlo.. pero solo de imaginarse dando aquel discurso, el mundo se le venia encima.

Se quedó callado; sus ojos se nublaron levemente, y entonces Yuya se acercó un poco más poniéndole la mano en el hombro y mirándole a través del espejo. En ese momento ya no pudo más.. todo el dolor que había estado soportando salió en un evidente llanto que trató de ocultar sin éxito alguno.

-He traído unos zapatos que irán ideales para..- Massu se detuvo con los zapatos en la mano al ver aquella escena.

Miró a su amigo tristemente; no le hizo falta más que verle llorar y esa mirada por parte de Tegoshi, para saber que todo era porque Koyama se casaba.. que realmente estaba enamorado de él.


De nuevo aquella voz taladrándole la cabeza... ¡no hacia más que repetir "Kato-sensei" a cada momento! ¡no quería tener a un crío detrás suya todo el rato! estaba bien ayudarle con el temario de la universidad, estaba bien tener algunos besos y caricias.. pero no estaba bien si no era Koyama.

-Takumi-kun... ¿podemos hablar un momento?- el chico le miró dejando lo que hacia y cruzándose de brazos. -veras.. deberíamos dejar estas clases.- si, eso era lo mejor, romper con ese chico.

-¿Y eso por qué?- preguntó descaradamente y algo prepotente.

-Porque.. no está bien que salga contigo.. eres casi 10 años más joven que yo.. y sinceramente, creo que deberías estar con alguien más acorde a tu edad.- ni siquiera quería mirarle.. no quería verle llorar.

-Está bien.- le respondió tranquilamente mientras recogía sus cosas.

Kato le miró confundido, ¿es que no iba a llorar? Takumi le sonrió, y enseguida se inclinó a darle un corto beso en los labios.

-¿Está... bien?- no podía creerlo... ¿así de fácil? ¿ni una lagrima? ¡él se hubiera hundido!

-¡Si! realmente eres muy mayor para mi, deberías sentar cabeza y no andar con chicos más jóvenes.- Kato no pudo hacer más que mirarle ante esas crueles palabras, pero ciertas de todas formas.  -es aburrido cuando intentas hacer las cosas de una forma tan madura, yo soy más impulsivo que todo eso.- por un momento, creyó que estaba oyendo hablar a Tegoshi.  -tengo el resto de la tarde libre ¿no?- sonrió. -nos veremos algún día, quizás cuando yo también sea abogado.- se despidió con la mano y salió de allí.

Kato solo pudo quedarse mirando tontamente a la puerta. ¿Eso acababa de ocurrir? quizás había sido mejor así de fácil.  Había algo cierto en todo eso; resultaba ser algo aburrido cuando era tan maduro.. pero a veces su madurez resultaba ser lo más infantil del mundo. Quizás ese chico y Tegoshi tenían razón; era mejor hacer las cosas por impulso a veces.

-Y si.. ¿aun no es tarde?- se preguntó tomando el teléfono en la mano, mirando el numero de Koyama.

Asintió decidido, le contaría lo que sentía por él, ¡aunque estuviera casado! no podía ser solo sexo entre ellos ¿verdad? ¡tenia que haber algo más por parte de ambos! ¡Koyama debía sentir algo por él! aunque en todos esos años ninguno hubiera sido sincero.
-Koyama...- le llamó cuando  Keiichiro por fin contestó al teléfono después de todos esos días. -tenemos que vernos, necesito hablar contigo.- sentía su corazón como si fuera a estallar, pero ya no podía volverse atrás, esa noche se lo diria.  

CONTINUARÁ...


Se que más de una querra matarme por varias cosas.. la primera ahber tardado dos domingos en subir este capitulo.. pero he tenido un motivo para eso; he estado mala -_- ya no solo fue el fin de semana pasado con un virus del estomago, si no tambien toda esta semana con un resfriado horrible que todavia no se me acaba de quitar -_- entre eso, y que he tenido mucho trabajo, pues no lo he podido subir hasta hoy.. pero aqui esta!

Tengo que confesar que este capitulo he tenido casi que reescribirlo! habia varias partes que no era asi como queria que quedasen, asi que las volvi a escribir, pero al final me he quedado satisfecha, aunque haya sido muy mala con el pobre Shige -_- pero ese momento lemon lo compensa no? ^^u 

Hay muchas momento del capitulo para comentar! ha sido muy intenso no? al menos a mi parecer.. y ya se pone mas emocionante, por algun lado tiene que explotar todo esto! más cuando Shige se entere de la nueva noticia.. si es que se entera.. XD

Pues como esta vez hablaria de cada una de las partes de este capitulo, mejor esperaré a vuestros comentarios y ahi ya contesto! espero poder subir el siguiente para el domingo que viene, ya quedan pocos capitulos, creo que 3... pero eso ya se vera, luego siempre me alargo escribiendo! 

Esta vez estaré esperando impaciente vuestros comentarios! gracias por leer y comentar a las de siempre!